Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
Reunión en Kigali del Foro Político ICANN-80
(Vatican News).- Evitar la fragmentación de Internet, mantenerla segura, única e interoperable, y promover la inclusión digital reduciendo los costes de las infraestructuras de la información y la comunicación (TIC) y la brecha digital. Estos son algunos de los puntos sobre los que debatieron el 9 de junio en Kigali, capital de Ruanda, las máximas autoridades internacionales en materia de Internet y telecomunicaciones, en la reunión al más alto nivel gubernamental del Foro Político ICANN-80, promovido por la organización que gestiona los dominios y la red a nivel mundial.
Participaron 50 delegaciones, entre ellas la de la Santa Sede, miembro de la Internet Corporation for Assigned Names and Numbers desde 1994 con los dominios .va y .catholic, así como las direcciones IP públicas necesarias para la conexión internacional, representada por monseñor Lucio Adrian Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación, y por el delegado Ing. Francesco Masci, director de la Dirección de Tecnología del Dicasterio.
En particular, se hizo hincapié en que la colaboración entre diferentes comunidades técnicas y no técnicas es esencial para un sistema de internet seguro y abierto. Entre los ejemplos virtuosos figuran las políticas para reducir los costes de acceso y promover una internet unificada y multilingüe aplicadas por India y Bangladesh. La inclusión digital, de hecho, no puede prescindir de la educación de la población, que a través del ecosistema digital puede acceder a las oportunidades sociales, económicas y culturales que ofrece la red. Indispensables son también la disponibilidad de electricidad y la reducción de los impuestos sobre las infraestructuras TIC, como demuestra la experiencia de Bangladesh y Chad.
La UIT, agencia de Naciones Unidas especializada en tecnologías de la información y la comunicación, reiteró en la reunión la importancia de apoyar la resiliencia de las infraestructuras de telecomunicaciones, crucial durante la pandemia y el desarrollo digital sostenible. Del mismo modo, la IETF, compuesta por técnicos y especialistas, subrayó que en un ecosistema digital en el que participan 4.000 millones de actores, deben aumentarse las oportunidades de colaboración para evitar implementaciones técnicas que no sean técnicamente realizables.
Entre los temas abordados estuvo también el del continente africano, donde el 63% de la población sigue viviendo desconectada y, según señaló la Uneca -Comisión Económica de las Naciones Unidas para África-, 476 millones de personas viven aún en la pobreza. Teniendo esto en cuenta, ICANN reiteró lo crucial que es colaborar para centrar los esfuerzos en objetivos comunes de apoyo a los países africanos en el desarrollo de políticas, el fomento de la diversidad y la inclusión, y la aportación de los conocimientos necesarios para gestionar los principales registros de dominios nacionales.
También te puede interesar
Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
El Papa avala el plan de Trump para Gaza: "Parece una propuesta realista"
León XIV, rotundo: "Decir 'estoy en contra del aborto pero a favor de la pena de muerte' no es estar a favor de la vida"
El patriarca inaugura en Tesalónica la segunda conferencia científica internacional organizada por la Iglesia de Grecia
Bartolomé I: "La fe no conoce fronteras, y el cristianismo es ecuménico por la fe"
Anima a "fomentar una cultura de paz en la sociedad, requisito esencial para el futuro de Italia y del mundo entero"
Pietro Parolin: "La Santa Sede está al lado de los pacificadores"
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma