Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
Mensaje del cardenal a la conferencia internacional 'Oremos por la paz de Jerusalén' celebrada en Polonia
(AICA).- El Patriarca latino de Jerusalén, cardenal Pierbattista Pizzaballa, envió un mensaje a la conferencia internacional "Oremos por la paz de Jerusalén", celebrada en la Universidad Católica Juan Pablo II de Lublin (Polonia), el que subrayó que las relaciones entre las personas que viven en Tierra Santa deben encarnar la presencia de Dios y su cercanía a Él.
Pizzaballa destacó que orar por la paz en Jerusalén es, en realidad, un llamado a la paz en todo el mundo, recordando que la súplica bíblica por la paz en Jerusalén es profundamente relevante, dada la compleja y desafiante situación en Tierra Santa.
"Para nosotros los cristianos, la paz no es sólo uno de los aspectos de la vida de la Iglesia, sino que la paz y la búsqueda de la paz son esenciales para la identidad y la misión de la Iglesia. La paz, sobre todo, antes de convertirse en una acción a la que Dios nos invita, nos habla de la identidad de Dios", dijo el patriarca de Jerusalén. "La misión de la Iglesia es anunciar a Dios, y el rostro de Dios es, sobre todo, un rostro de paz".
En relación con la misión de la Iglesia en Tierra Santa, el cardenal Pizzaballa se refirió a dos imágenes del Apocalipsis: la tienda y la Esposa. "En cierto sentido, esta es la identidad de Jerusalén", observó.
Destacó que la Jerusalén "que desciende del cielo" es una ciudad de presencia de Dios -simbolizada por la tienda- y de íntima cercanía con el Creador, representado como la Esposa.
"Esto nos dice algo sobre cómo debería ser la vida en Jerusalén", afirmó. "La ciudad de Jerusalén, la Iglesia de Jerusalén, debería ser un lugar donde la presencia de Dios sea visible y la intimidad con Dios sea evidente en nuestras acciones".
"Una oración por la paz en Jerusalén es también una oración por la paz entre todos los pueblos, porque en Jerusalén late el corazón de todos los pueblos", afirmó el patriarca.
Recordó, en ese sentido, que la vocación de los habitantes de Tierra Santa es dar testimonio de una vida de cercanía con Dios y llevar vida a los demás gracias al amor de Dios.
"Oramos por ello y nos esforzamos por ser un pequeño ejemplo de ello", concluyó. "Soy consciente de nuestras limitaciones, pero debemos recordar siempre cuál es nuestro testimonio como habitantes de Jerusalén".
Del 5 al 7 de noviembre, se celebró en la Universidad Católica de Lublin (KUL) el congreso "Oremos por la paz de Jerusalén (Salmo 122,6)", que reunió a teólogos y estudiosos bíblicos de todo el mundo. Organizado por el Centro Abraham J. Heschel para las Relaciones Católico-Judías de la KUL en colaboración con el Instituto de Estudios Bíblicos de la KUL. Entre los invitados, se encontraba el rabino argentino profesor Abraham Skorka, doctor honoris causa de la KUL.
También te puede interesar
Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
El Papa avala el plan de Trump para Gaza: "Parece una propuesta realista"
León XIV, rotundo: "Decir 'estoy en contra del aborto pero a favor de la pena de muerte' no es estar a favor de la vida"
El patriarca inaugura en Tesalónica la segunda conferencia científica internacional organizada por la Iglesia de Grecia
Bartolomé I: "La fe no conoce fronteras, y el cristianismo es ecuménico por la fe"
Anima a "fomentar una cultura de paz en la sociedad, requisito esencial para el futuro de Italia y del mundo entero"
Pietro Parolin: "La Santa Sede está al lado de los pacificadores"
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma