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"Escuchen el dolor de Ucrania": Mensaje del patriarca ucraniano en la 105º semana de guerra
(AICA).- “Vimos con nuestros propios ojos lo que alguna vez leímos en los libros o escuchamos en varias conferencias internacionales: el genocidio del pueblo ucraniano”, expresó Su Beatitud Sviatoslav Schevchuk, arzobispo mayor de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana (UGCC), en su mensaje emitido al comienzo de la semana 105º “de la gran guerra que Rusia continúa librando contra nuestra Patria”.
El primado señaló que esta semana será recordada por todos los ucranianos como “el momento de la tragedia en la ciudad de Avdiyivka, en nuestro sufrido Donbás”.
Al exhortar al mundo que “escuche el dolor de Ucrania”, el arzobispo recordó también que, en estos días, tenemos dos tristes aniversarios: ayer, 20 de febrero, el décimo aniversario del comienzo del actual conflicto ruso-ucraniano y el 24, dos años desde la invasión a gran escala por parte de Rusia. “Toda la guerra es un acontecimiento trágico”, lamentó Schevchuk.
"Toda la guerra es un acontecimiento trágico"
Y agregó: "Es muy importante que, en estos años tristes, el mundo escuche sobre el dolor de Ucrania y condene el genocidio del pueblo ucraniano cometido por Rusia. Nuestra fuerza, en estas circunstancias, es la oración", aseguró Su Beatitud en su mensaje a los ucranianos.
El líder de la UGCC recordó que la semana pasada tuvo lugar otra sesión del Sínodo de los Obispos de la Iglesia en Ucrania. El tema principal de sus búsquedas, consideraciones, estudios y trabajos fue la pastoral de la familia ucraniana en condiciones de guerra.
"Apareció ante nosotros una terrible realidad. La guerra hirió el corazón mismo de la sociedad ucraniana: la familia, obligando en primer lugar a muchos miembros de la familia a vivir en una separación forzada", expresó.
“Además, observamos que en nuestro país aparecieron nuevas categorías de familias. Alrededor de 200.000 familias ucranianas tienen una persona gravemente herida: un hijo, un padre o un marido; 35.000 tienen un familiar desaparecido; y otras 50.000 tienen un familiar que no tiene brazos ni piernas".
"Todo esto es una pesada carga para la familia", lamentó Schevchuk.
"Nuestra Iglesia hoy domina un nuevo tipo de servicio, que se puede llamar atención pastoral a las personas que están de luto y no saben cómo reconstruir su vida"
"Por eso, nuestra Iglesia hoy domina un nuevo tipo de servicio, que se puede llamar atención pastoral a las personas que están de luto y no saben cómo reconstruir su vida".
El Sínodo de los obispos ucranianos proclamó el 24 de febrero de 2024 como Jornada de Oración y Ayuno por el fin de la guerra, por la victoria del bien sobre el mal, por una paz justa, por la victoria de Ucrania sobre los invasores. En ese día, el primado invita a todos los fieles y personas de buena voluntad a permanecer juntos, en oración, ante el rostro de Dios.
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