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Insta a "conservar la fe" y "la capacidad de defender al propio pueblo y al propio país"
"No queremos pelear con nadie. Rusia nunca ha atacado a nadie. Es sorprendente que un país grande y poderoso nunca haya atacado a nadie, sólo ha defendido sus fronteras". La sorprendente, y contundente, afirmación proviene, ni más ni menos, que del patriarca de Moscú.
En un sermón con motivo del dia de Radonitsa (conmemoración de los difuntos), publicado por la web oficial del Patriarcado, Kirill vuelve a manifestar su lejanía a las tesis defendidas por la práctica totalidad de líderes religiosos mundiales, y confirma las dificultades para un encuentro con el Papa Francisco, adelantadas por el mismo Bergoglio en su entrevista de hoy con Il Corriere.
Desde la catedral Arcángel del Kremlin, "rodeados de los ataúdes de reyes y reinas" que "sirvieron a la Madre Patria lo mejor que pudieron", especialmente antes de "los años de la inconsciencia postrevoucionarios", Kirill quiso orar "por el estado ruso, por nuestro país, para que nuestras fronteras sagradas sean inexpugnables, para que siempre tengamos suficiente sabiduría, fuerza y honor para protegerlos si es necesario".
"Para que el amor a la Patria nunca se seque, especialmente en la mente y en el corazón de la joven generación que viene después de nosotros", subraya el patriarca ruso, quien añade que "mientras se conserve la fe, se conservará con ella el amor a la Patria y la capacidad de defender al propio pueblo y al propio país".
"No queremos pelear con nadie. Rusia nunca ha atacado a nadie. Es sorprendente que un país grande y poderoso nunca atacó a nadie, solo defendió sus fronteras", apunta Kirill, quien clama a Dios para que "no rechace su amor de nuestro pueblo y de nuestra Iglesia, que ilumine a las autoridades, que en la fe, la piedad y la sabiduría fortalezca a nuestro pueblo, que nos dé la fuerza para trabajar, vivir y, si fuere necesario, luchar por la vida libre e independiente de nuestro pueblo y nuestra patria sea preservada".
No se quedó ahí Kirill: "Que el Señor proteja a la tierra rusa de las luchas internas y de la invasión de extranjeros, y que fortalezca la fe ortodoxa, la única fuerza espiritual que realmente puede mantener unido a nuestro pueblo. Y creemos que el Señor no nos dejará con Su misericordia y gracia, incluso en el difícil momento actual", finaliza.
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