Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
Israel-Irán, la brutalidad de la guerra vista por un sacerdote en Jerusalén
(Vatican News).- Estaba en la terraza de su casa cuando, anoche, vio el cielo iluminado por las estelas resplandecientes de los misiles que llovían sobre Israel desde Irán: «Conté más de cien. Entonces fui a refugiarme en una parte más segura de mi casa. Pero tal vez habría sido inútil: la potencia de aquellas explosiones habría aniquilado cualquier refugio. Cualquiera».
La zona de Jerusalén desde la que el padre Filippo Morlacchi relata a los medios vaticanos la noche más negra de la escalada bélica es la que se encuentra en la línea fronteriza entre el este y el oeste, a veinte metros de la Puerta de Damasco, entrada a la Ciudad Vieja. «Es también la parte más sensible, la prueba de fuego en la que te fijas para entender cuáles son las reacciones de la gente cuando estallan tensiones como ésta», añade don Filippo
Un punto de vista privilegiado desde el que el sacerdote, un fidei donum de la diócesis de Roma que sirve en el Patriarcado de los Latinos de Jerusalén, ha tomado conciencia de que el atentado de anoche hacía parecer surrealista una ciudad acostumbrada, al fin y al cabo, a las deflagraciones y a las muertes.
«Esta mañana -dice- no hay policía alrededor, hay poco movimiento. Los que querían abrir sus tiendas, han ido a trabajar. A pesar de que cerraron los puestos de control para entrar en los territorios palestinos. En el fondo, es una situación surrealista que vivimos desde hace meses».
Jerusalén, de las explosiones de la noche, salió intacta. No hubo daños ni muertos. «Viendo a esos mensajeros de la muerte surcar el cielo, tuve la impresión de que los misiles iban dirigidos a objetivos militares, no civiles», intenta teorizar Don Morlacchi. Sin embargo, está seguro de una cosa: «Unas horas antes del atentado, las autoridades habían pedido prudencia: incluso se habían prohibido las celebraciones y los actos con gran afluencia de público.
Hay que recordar que esta noche comienza la fiesta de Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío, y la semana que viene en el Muro de las Lamentaciones se esperaban multitudes de creyentes que ahora ya no podrán participar en esos ritos religiosos».
Los sentimientos generalizados entre la población que el fidei donum llega a describir parecen encontrados: «Los del lado judío o pro-judío son profundamente diferentes de los del lado árabe o pro-árabe. Los israelíes temerosos, los árabes eufóricos». La Iglesia, en todo esto, está haciendo cada vez más por la paz. El Patriarca de Jerusalén de los Latinos, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, ha convocado una jornada de oración el 7 de octubre, aniversario de la masacre de Hamás.
«Aquí cada cristiano no hace otra cosa que seguir invocando la paz. Y abogar por la sensatez. Los cristianos son testigos de un delirio en el que se percibe la fuerza del mal. Y desearían que terminara pronto», sostiene don Morlacchi. El sacerdote concluye con un deseo, que él mismo califica de audaz pero no imposible: «Me gustaría que Tierra Santa se convirtiera en un lugar donde todos pudieran encontrarse de verdad. Y puedan coexistir de verdad».
También te puede interesar
Rafael Luciani coordina el proyecto Togethe/Juntos
Teólogos y pastoralistas de todo el mundo inauguran el primer ecosistema sinodal para reflexionar sobre el Documento Final del Sínodo
El Papa avala el plan de Trump para Gaza: "Parece una propuesta realista"
León XIV, rotundo: "Decir 'estoy en contra del aborto pero a favor de la pena de muerte' no es estar a favor de la vida"
El patriarca inaugura en Tesalónica la segunda conferencia científica internacional organizada por la Iglesia de Grecia
Bartolomé I: "La fe no conoce fronteras, y el cristianismo es ecuménico por la fe"
Anima a "fomentar una cultura de paz en la sociedad, requisito esencial para el futuro de Italia y del mundo entero"
Pietro Parolin: "La Santa Sede está al lado de los pacificadores"
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma