Comentario al Evangelio del 26º Domingo del Tiempo Ordinario
Ojea: “el otro, y más si es pobre, es don de Dios”
El presidente de la CNBB llama a "no caer en moralismos exacerbados que no llevan a nada, excluyen”
Recordando que “Fiducia Supplicans” es un Documento emanado por el Dicasterio para la Doctrina de Fe que habla de la práctica de la bendición hoy, ha respondido Mons. Jaime Spengler a la pregunta de una periodista de Radio Gaucha sobre la orientación de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, de la que el arzobispo de Porto Alegre es presidente.
En sus palabras, el presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), que entre risas dijo que esperaba la pregunta, insistió en que “existe una larga tradición, que aparece en los primordios de la Historia Sagrada de la bendición. La bendición a objetos, a personas, a situaciones, eso siempre estuvo presente en la práctica de la comunidad eclesial”.
Según el arzobispo de Porto Alegre, “cuando tocamos en este tipo de situaciones delicadas, parejas de segunda, tercera unión, tal vez hasta cuarta, ya es común, pero también tenemos esa situación de parejas homosexuales, hago una pregunta muy simple, que me orienta y orienta también la acción: ¿Son personas?”. Ante esa pregunta no dudó en responder: “si son personas merecen nuestro respeto, y cuando se aproximan pidiendo una bendición, imagino que también buscan una palabra de ánimo, de esperanza, y tal vez el deseo de enfrentar la propia situación que viven”.
Mons. Spengler resaltó que “no podemos negar, pero tampoco podemos ponernos de lado de un comportamiento que va contra aquello que para nosotros son valores fundamentales, por respeto al otro, por respeto al propio cuerpo, por respeto por la propia individualidad”.
Yendo más allá en las preguntas, el presidente del episcopado brasileño fue cuestionado sobre el Bautismo a niños adoptados por parejas homosexuales, a lo que respondió que “para nosotros católicos, el Bautismo es un derecho del niño, no del padre o de los padres, o de la madre o las madres, en ese caso. Es un derecho del niño y por lo tanto no lo podemos negar”.
En esa perspectiva, señaló que “en algunos ambientes religiosos, también entre nosotros católicos, estamos sufriendo las consecuencias de un moralismo exacerbado”. Sin olvidar que “la moral es importante, la moral forma parte de la convivencia social y ella determina una tradición religiosa de una forma característica”, Mons. Spengler dijo que “no podemos caer en moralismos exacerbados que no llevan a nada, excluyen”, haciendo hincapié en que “cuando leemos el Evangelio, todo el esfuerzo de Jesús es de acoger, de incluir a todos”.
También te puede interesar
Comentario al Evangelio del 26º Domingo del Tiempo Ordinario
Ojea: “el otro, y más si es pobre, es don de Dios”
400 comunicadores discuten en Manaos sobre Ecología Integral y Sostenibilidad
Zenildo Lima: Una comunicación cargada de significado y anuncio profético
"Pastoral Digital: Un Cambio Paradigmático"
Joana Puntel: "La cultura digital no es online ni offline, es onlife"
400 comunicadores de todo Brasil reunidos en Manaos de 25 a 28
Cardenal Steiner en el 14º MUTICOM: “Toda obra creada es una comunicación de Dios”
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma