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Curación de un indígena Yanomami de Roraima por intercesión de Allamano
En el Consistorio Ordinario realizado este lunes 1 de julio, fue dado a conocer que el Beato José Allamano, fundador de los Misioneros y de las Misioneras de la Consolata, será canonizado el próximo 20 de octubre, Domingo Mundial de las Misiones.
Un anuncio que ha provocado un sentimiento de alegría en la diócesis de Roraima, donde los misioneros y misioneras de la Consolata trabajan desde 1948, como ha anunciado su obispo Mons. Evaristo Spengler en una nota. Como señala el obispo, “es el Dios misericordioso, actuando una vez más en nuestra historia. Dios no se cansa de sorprendernos con su amor y bondad”.
El milagro por el que José Allamano será canonizado, es un reconocimiento del trabajo realizado por la diócesis de Roraima, comprometida históricamente en la defensa de los pueblos indígenas. Como recordó Mons. Spengler en la nota, el Beato Allamano intercedió “en favor del indígena Yanomami Sorino, que vive en nuestra diócesis, en la Misión Catrimani, reserva indígena del pueblo Yanomami en Roraima. La cura milagrosa del indígena, en el momento en que la cura tradicional y la ciencia médica solo podrían esperar su muerte, fue fruto de la fervorosa oración de las Misioneras de la Consolata, pidiendo socorro a su fundador, Beato José Allamano, en el primer día de la novena a él dedicada”, el 7 de febrero de 1996.
El indígena Yanomami había sido atacado por una pantera que le hirió gravemente en la cabeza, abriéndole el cráneo. El indígena fue socorrido por las Misioneras de la Consolota, presentes junto con los Misioneros de la Consolata en la Misión Catrimani desde hace más de 70 años, una misión de presencia, en la que no han realizado ningún sacramento con los indígenas, llevándole al Hospital de Boa Vista, capital de Roraima, donde estaba el hospital más cercano.
Las misioneras, según relata la nota, “ofrecieron la novena en esta intención y por intercesión del Padre Fundador”. El indígena Sorino se recuperó milagrosamente y todavía hoy vive en la comunidad indígena. La diócesis de Roraima inició el proceso diocesano en 2021, siendo concluido por el Dicasterio para las Causas de los Santos el 23 de mayo de 2024, aprobando el decreto que reconoció el milagro.
Mons. Evaristo Spengler resaltó que “el anuncio de la canonización del Beato José Allamano es un momento de júbilo para la familia Consolata, de consolidación de la opción evangelizadora de la Misión Catrimani, de confirmación de la historia de alianza de nuestra diócesis de Roraima con los pueblos indígenas y motivo de bendiciones y esperanza para nuestra diócesis que celebra 300 años de evangelización en estas tierras de Macunaíma”.
Con motivo de la canonización, el obispo de Roraima anunció que “vamos a constituir en nuestra diócesis, para celebrar bien el don de la fecundidad del anuncio del Evangelio entre nosotros, confirmado por el milagro realizado en nuestro hermano Sorino, por intercesión del Beato, en breve San José Allamano”.
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