A. Segal y S. Lebens (eds.), 'The Philosophy of Worship. Divine and Human Aspects'
Lo divino y lo humano en el culto
Desclée publica el nuevo libro de José Carlos Bermejo
Apartamos por ahora la definición catequística de la equivalencia de “oración”, con lo de “levantar el corazón a Dios y pedirle mercedes” y, en conformidad académica popular, nos conformamos con lo de “elevar la mente a la divinidad para alabarle o suplicarle”. Respecto al término “humanizar”, refiero y copio que se trata de” hacer más humano, más agradable, menos cruel, menos duro y que posee o manifiesta buenos sentimientos,solidario y comprensión con los demás”
Y estos son los términos que configuran el nuevo libro de José Carlos Bermejo, titulado “Oraciones para humanizar cada día”, editado por “Desclée De Brouwer- Centro de Humanización de Salud,” con sus 160 páginas de fácil, transparente y limpia lectura.
Del autor, José Carlos Bermejo, conocido, admirado, leído y reverenciado colaborador de RD, basta recordar que es “Religioso camilo, doctor en Teología pastoral sanitaria y master en bioética y counselling, profesor de la Universidad Ramón Lull de Barcelona y director del Centro San Camilo en Tres Cantos-Madrid-, Centro de Humanización de la Salud y Centro Asistencial para mayores y cuidados paliativos”. Avalan su cualificación ministerial, profesional y vocacional, su bibliografía personal que ronda los 50 títulos de otros tantos libros.
Síntesis del contenido del que ahora nos ocupa es esta: “La espiritualidad que rezuman estas sencillas y profundas oraciones es fresca, propia de quien cultiva un corazón sano. No tienen lugar miradas oscuras, moralizantes que ensalcen el dolor o los caminos estrechos para la felicidad. Más bien estas páginas arrancan la mirada serena, contemplativa, reconocedora de lo bueno, de lo conquistado, de lo que es tarea para ser feliz. Ponen en nuestras manos la posibilidad de construir un mundo mejor y reconoce cuanto de bien ya ha sido acogido”.
Y es que todos-también los cristianos- necesitamos humanizarnos, a la vez que humanizar nuestros días. Se vive con frecuencia inhumanamente. Para sí y para los demás. Se vive, malviviendo, a la vez que contribuyendo aun de modo decisivo, a que los demás malvivan. Sin convivir, por ejemplo, no es posible vivir como seres humanos. Tampoco si se hiciera o se hace, en manada.
Y quede constancia efectiva de que la oración de acción de gracias, como las otras, ni solo ni fundamentalmente se rezan, se recitan o se dicen. Adorar o alabar a Dios no es cosa de palabras. Es de hechos. Palabrear es fácil. Lo difícil, pero lo único y verdaderamente evangélico, es la práctica. Es así y solo así, como se muestra y testifica el agradecimiento.
También te puede interesar
A. Segal y S. Lebens (eds.), 'The Philosophy of Worship. Divine and Human Aspects'
Lo divino y lo humano en el culto
"Habla sobre los valores éticos que hoy necesita la actividad política y social"
'Ética en la política. Para humanizar este mundo', la última obra de Fernando Bermúdez
Un libro de Pedro Pierre con su experiencia personal
'Esto es otro cantar', "lo que he descubierto a lo largo de estos 50 años con las CEBs latinoamericanas"
El cardenal ha presenta en Tarragona su libro Aplicación de la sinodalidad
Lluís Martínez Sistach: "La sinodalidad no tiene marcha atrás"
Lo último
La sabiduría del corazón
Corazón pensante para humanizar
Cuidar cuando no se puede curar
Nunca incuidables
Morir humanamente, morir acompañado
Morir con dignidad
Sanar, acompañar, humanizar
Medicina y cuidado