A. Segal y S. Lebens (eds.), 'The Philosophy of Worship. Divine and Human Aspects'
Lo divino y lo humano en el culto
"Ignorantes en Iglesia hay muchos. Y muchas"
“Suspensos” –ignorantes- en Iglesia hay muchos. Y muchas. Y más aún entre quienes “creen sabérselas todas” o casi todas. Con inclusión, por supuesto, de los mismos eclesiásticos, cuya vocación-profesión debiera haberles exigido ya disponer de grados, que fueran precisamente el de “suspenso”, sino el “aprobado”, el “notable”, o el “sobresaliente” “cum laude”, en cualquiera de las asignaturas o “materias” que componen e integran el programa de la formación-información religiosa del que se examinan. De este y de su testimonio escrito y “orlado”, perpetuará posteriormente el recuerdo en los despachos parroquiales y más en los episcopales.
Los “grados” eclesiásticos no debieran ser impartidos solo por profesores, por muy alto que sea el sobrenombre de los centros universitarios en los que ejerzan el ministerio de la docencia. Serían el “sensus fidelium”, la experiencia, el contacto con el pueblo, el compromiso, la relación y vivencia con lo “religioso” en la pluralidad de manifestaciones … lo que hace doctores, y hasta “maestros”, en teología, en pastoral yen el resto de las Ciencias Sagradas.
Esta leve reflexión viene a cuento de que la Carrera Eclesiástica no termina jamás, por altos y muchos que sean los grados que en ella se adquirieron. Está –estará- en actividad permanente y con conciencia de que siempre se nos estará examinando. Ejemplo viviente es cuanto se relaciona con la Iglesia-Iglesia, que la que ahora, post conciliarmente, y más de la mano del papa Francisco se nos predica y presenta.
Atenta siempre, y aún adelantándose, a este sagrado menester docente, la editorial “Ciudad Nueva” –CN-, acaba de publicar un libro con el título de "La sinodalidad en la vida y en la misión de la Iglesia. Reflexiones sobre el Documento de la Comisión Teológica Internacional", a cargo de Piero Corga y Roberto Repoles, con prólogo para la edición española firmado por el cardenal Carlos Osoro.
Subrayo a continuación el último párrafo de este, síntesis a la vez, del rico, plural y actualizado contenido del libro de “CN”, con sus 228 páginas de texto:
“Toda la Iglesia, y todos en la Iglesia, somos sujetos de sinodalidad y, por tanto, todos estamos llamados a convertirnos en hombres y mujeres, desde todas las vocaciones y lugares donde la servimos, transidos de sinodalidad como modo no solo de entender la reciprocidad entre nosotros, sino de escuchar y actuar una llamada que el Espíritu Santo nos urge siempre, pero en este tiempo de modo especial, porque de él depende nuestro ser y nuestro deber ser Iglesia, a la vez que comunión sin fisuras y misión intrépida y entregada a todos los hombres de hoy”.
Animo a todos –curas, frailes, obispos, laicos y laicas, a leer este libro y a aprender a ser y actuar al menos con el título de “aprobados” en sinodalidad.
También te puede interesar
A. Segal y S. Lebens (eds.), 'The Philosophy of Worship. Divine and Human Aspects'
Lo divino y lo humano en el culto
"Habla sobre los valores éticos que hoy necesita la actividad política y social"
'Ética en la política. Para humanizar este mundo', la última obra de Fernando Bermúdez
Un libro de Pedro Pierre con su experiencia personal
'Esto es otro cantar', "lo que he descubierto a lo largo de estos 50 años con las CEBs latinoamericanas"
El cardenal ha presenta en Tarragona su libro Aplicación de la sinodalidad
Lluís Martínez Sistach: "La sinodalidad no tiene marcha atrás"
Lo último
La inteligencia del corazón
El corazón que humaniza
Humanizar frente al sufrimiento extremo
Vergüenza universal: eutanasia
Cada duelo es único
El duelo es indomable
La fuerza humanizadora de la ternura
El corazón en las manos, como ternura