Antonio Aradillas: "El padre Poveda oteó horizontes de evangelio en una época muy dura para las mujeres"
'Una extra-ordinaria singularidad. Itinerarios de espiritualidad laical en Pedro Poveda"
Narcea ediciones publica este estudio coordinado por Elisa Estévez López, doctora en Teología
Los artículos se han podido dialogar y contrastar con los participantes en el Seminario sobre Espiritualidad de Encarnación
Antes de leer el libro de Narcea ediciones, publicado con el título de “Una extra-ordinaria singularidad”, por favor, ténganse en cuenta las circunstancias de lugar y de tiempo en que se escribieron las siguientes palabras, transcritas en su página 76:
“En 1930 Poveda promueve la asociación universitaria de estudiantes católicas cuya sede se denomina Casa de la Estudiante, y en el programa que les ofrece les dice: Si sois mujeres de fe, estimareis como deber primordial el cumplimiento de vuestras obligaciones, y una de ellas, sacratísima por cierto, es el estudio, el trabajo asiduo para capacitaros y ostentar dignamente un título, que si os da acceso a puestos sociales de importancia y honor, es obligado adquirir el bagaje científico necesario para desempeñarlo dignamente y para no engañar a la sociedad, que si os otorga esos puestos, es porque os supone preparadas para desempeñarlos dignamente”.
Los tiempos para la mujer, y más para “las católicas, apostólicas y romanas” eran otros, muy diferentes a los actuales, aunque a esos les queden por recorrer largos, y aún eclesiásticos, caminos. Alguna mujer, por ejemplo, hasta tuvo que verse obligada a vestirse (sic) de hombre-varón para efectuar estudios universitarios…
Pero sorprendentemente un sacerdote, el padre Pedro Poveda, oteó horizontes de evangelio y de Iglesia con proyección de futuro, e hizo realidad una obra tan discutida como la suya y en contradicción con lo que la misma jerarquía eclesiástica encarnaba entonces, y por la que todavía, una parte de ella sigue apostando.
Elisa Estévez López, doctora en Teología (Universidad de Deusto-Bilbao) y licenciada en Ciencias Bíblicas (Pontificio Bíblico de Roma), profesora titular del Departamento de Sagrada Escritura y Historia de la Iglesia, de la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid), es autora y coordinadora a la vez, del libro al que le presto atención en esta escueta reseña, con el título completo de “Una extra-ordinaria singularidad- Itinerarios de espiritualidad laical en Pedro Poveda”, con sus 168 páginas.
En la página 10 se refiere con datos y detalles a que “en este volumen se recogen los trabajos presentados por las autoras en el “Seminario sobre la Espiritualidad de Encarnación”, a la luz de los textos povedanos". Los artículos se han podido dialogar y contrastar con los participantes en el Seminario, cuyas aportaciones han contribuido a enriquecer su contenido”. El equipo, coordinado todos los años por Elisa Estévez, estuvo integrado por Pilar Gascón, María Jesús Elejalde, Mati Andrade y Aurora Salamanca, siendo los ponentes de los distintos temas Arantxa Aguado, Tusta Aguilar, Carmen Aparicio, Camino Cañón, Elisa Estévez, María Dolores Martín, Rosario V. Moreno y Raquel Pérez.
Como la espiritualidad laical propuesta por el padre Poveda “toma como modelo la vida de los primeros cristianos, hombres y mujeres, que viviendo en el mundo actúan como fermento en medio de la masa, sus frutos santos son el desprendimiento, la gratuidad, la humildad y mansedumbre, la suavidad y fortaleza, la tolerancia y la sabiduría conciliadora”.
Un libro bueno, recomendable y de actualidad radiante, cuya lectura ilustrará a los cristianos necesitados de preparación y equipaje para afrontar con audacia y discernimiento, cuantos interrogantes siembra el papa Francisco en cada una de sus palabras y de sus silencios.