¿Tenemos sitio para Dios cuando trata de entrar en nosotros?, ¿tenemos tiempo para é?, ¿tiene Dios un lugar en nuestro corazón y en nuestro pensamiento, en nuestros sentimientos y deseos?
En tiempos de Jesús el orbe de la tierra no estaba en paz ni, mucho menos, lo está ahora. Pero sólo si logramos que nuestra realidad, nuestra esfera de influencia viva en paz, Jesús podrá nacer, pues solo nace y crece allí donde el universo está en paz.
A pocos días del inicio del año jubilar convocado por el Papa, puede ser oportuno releer la bula convocatoria del mismo y, de paso, ofrecer alguna reflexión sobre la esperanza, como buen signo de contraste. Pues no cabe duda de que estamos en un mundo falto de esperanza.
Los cristianos ortodoxos profesan una gran devoción a la Virgen, igual de grande, si no más, que los católicos occidentales. Pero también en el protestantismo se profesa respeto y devoción a la Virgen. Calvino y Lutero han reconocido a María el título y la prerrogativa de Madre, también en el sentido de madre nuestra y madre de la salvación.
El adviento tiene dos partes claramente diferenciadas. En la primera, la liturgia nos orienta hacia la última y definitiva venida del Señor. En la segunda, la liturgia nos prepara a celebrar el misterio de la Encarnación.
El evangelio no es fácil, pero hace feliz. Y eso es lo que importa, que hace feliz, que da la verdadera felicidad, la que el mundo no puede dar y nadie te puede quitar.
La constitución Lumen Gentium, del Concilio Vaticano II, fue promulgada el 21 de noviembre de 1964. Van a cumplirse 60 años de este importante texto dedicado a la Iglesia.
La Lumen Gentium quiso responder a una pregunta de Pablo VI: “Iglesia, ¿qué dices de ti misma?”. Quizás hoy habría que ampliar la pregunta: Iglesia, ¿qué tienes que decir a las personas de nuestro tiempo?
San Alberto Magno (cuya fiesta se celebra el 15 de noviembre) es conocido por haber sido el maestro de Santo Tomás de Aquino. Pero el discípulo no debe hacernos olvidar la grandeza del maestro.
La persona de Jesús y la del cristiano son los verdaderos lugares donde Dios mora. Tocarles a ellos es como tocar a Dios. Acogerles a ellos es acoger a Dios. Escucharles es escuchar a Dios. Y un atentado contra ellos –en realidad, un atentado contra cualquier ser humano- es un atentado contra Dios.
Desde un punto de vista antropológico y filosófico, el origen de nuestra vida puede ayudarnos a comprender y asumir nuestra muerte. De modo que, desde consideraciones puramente inmanentes, surgiría una pregunta que estaría abierta a una respuesta proveniente de la fe.
¿Cómo es que el Símbolo de los Apóstoles no menciona a la Eucaristía? ¿Cómo es posible que un misterio tan central en la vida cristiana no aparezca en el Credo? En realidad, sí que se encuentra, pero no de forma tan clara como el bautismo o el perdón de los pecados.
La advocación del Pilar, aplicada a la Virgen María, resulta muy significativa porque orienta directamente al misterio de Cristo. Y eso desde tres puntos de vista.
En la primera mitad del siglo pasado muchos españoles fueron acogidos en América. Hoy muchos americanos quieren ser acogidos en España. Hagamos de nuestras tierras, tierras de acogida y sólo así serán tierras de Dios, bajo la mirada complacida de María.
Día de las personas mayores, oportunidad para dar gracias a Dios por lo que continuamente nos están dando los mayores y, en especial, por su gozoso testimonio de una vida vivida en la fe, en la esperanza y en el amor de Dios
"El sábado, 28 de septiembre, está previsto que el Papa se encuentre con los universitarios en el Aula Magna de una de las más antiguas, famosas e importantes universidades católicas del mundo, la Universidad de Lovaina"
"El Concilio Vaticano II y los Papas posteriores no se han cansado de lamentar que la ruptura entre evangelio y cultura es uno de los dramas de nuestro tiempo"
El Papa Francisco también se ha mostrado sensible a esta necesidad del diálogo entre la fe y la cultura. Unos de los muchos asuntos que ha tocado ha sido el de la educación superior, que tiene en las universidades su mejor lugar y realización
Una guerra resulta tanto más odiosa cuando los mezquinos intereses humanos pretenden justificarse con argumentos religiosos. Apelar a Dios, tenga el nombre que tenga, para matar, es una profanación de su nombre, una blasfemia y un insulto a la inteligencia.
El sensus fidei impide separar rígidamente una ecclesia docens (Iglesia que enseña y habla) y una ecclesia discens (Iglesia que escucha y aprende), pues también los fieles tienen un “olfato” para encontrar nuevos caminos que el Señor abre a la Iglesia. Los fieles no son actores pasivos y simples receptores
Sino el término, al menos la práctica de la sinodalidad ha sido y es bastante corriente en la Iglesia, aunque haya recibido otras denominaciones y se haya vivido con distintas características, en función de los grupos que la practicaban.
¿Qué son las guerras, que destruyen y matan, sino actos de no amor? ¿Qué son las discusiones entre las personas y las familias, que destruyen, separan y matan, sino actos de no amor?
Celebrar la fiesta de la Asunción no es celebrar la fiesta de una María alejada y elevada, sino la fiesta de una María mortal y sufriendo como yo, que comparte nuestra muerte y muere como Cristo y con Cristo.