Hazte socio/a
Última hora:
Novedad muy novedosa

Ni me he ido ni me han echado.

No me he ido. No me han echado. Es ciertamente posible que me vaya. Sin el menor enfado por mi parte y sí con agradecimiento y nostalgia.

Cuando llegue el momento no voy a marcharme a la francesa. Debo mucho a esta casa. Y a todos mis lectores. Por ahora aquí estoy. Y mañana también.

También te puede interesar

Lo último

La inteligencia del corazón

El corazón que humaniza

Humanizar frente al sufrimiento extremo

Vergüenza universal: eutanasia

Cada duelo es único

El duelo es indomable