2 sep 2025
Nuestra Iglesia, más allá del virus de la costumbre inercial
Lo que podría identificarse como el gusano más dañino no solo de la vida humana, sino también de la espiritual y pastoral: ser resistentes al cambio, aferrarse con uñas y dientes a los propios esquemas e ideas, defender con ahínco las costumbres y el «siempre se ha hecho así», estar más comprometidos con la conservación de lo poco seguro que tenemos entre nuestras manos que ser valientes aventureros de la novedad
¿Tenemos la posibilidad de experimentar nuevas formas de acceder a Dios y al Evangelio? ¿Podemos detener la costumbre mecánica de los ritos, las actividades y las devociones que hasta ahora han poblado nuestra pastoral, para pensar juntos, laicos, religiosos, ministros ordenados, nuevas iniciativas de anuncio y de experiencia de la fe? ¿Podemos al menos detenernos para preguntarnos cómo empezar de nuevo, en lugar de suprimir las preguntas y seguir como si nada pasara?