Se van muriendo
Sí, se van muriendo. Se van muriendo los cercanos, con nuestra misma edad, a veces con edades más jóvenes. Murieron ya quienes antes dieron su tiempo y su vida por nosotros. Con frecuencia, ay, llega la gratitud tardía. O no llegó nunca a expresarse a tiempo. Ese tópico bobo, tan repetido a veces, “No debo nada a nadie, todo lo que tengo me lo debo a mí mismo”, no pasará jamás el más bajo listón de la sabiduría. Debemos tanto a tantos… Va hoy este homenaje sencillo a quienes, acaso sin esperar nada a cambio, vivieron y se desvivieron por nosotros.