Dos oraciones para empezar el día
Ahí van dos oraciones fáciles, sencillitas, más que inocentes, para empezar el día. Se explican por si mismas y sobra toda glosa. La jornada se encargará quizá de complicarnos las cosas. De momento, en la frescura de la mañana, salimos a la luz. A la Luz.
(De Cien oraciones de la familia, Madrid, San Pablo, 1995).