Tere Iturralde: Murió una ciega que veía la luz
En la madrugada del Jueves Santo murió en Pamplona Tere Iturralde. No la busquen en las revistas del corazón. Ni en las de la cabeza... Había perdido la vista en la primera infancia. Pero veía muy lejos con la luz de la fe. Se educó en un colegio para ciegos y, entre otros aprendizajes, hizo importantes estudios de piano. Era una mujer de talento que, como tantos otros ciegos, asombraba por su memoria y ese cúmulo de habilidades que sustituyen a la vista. Fue hasta su muerte alma de una finísima espiritualidad. Yo la retraté hace 39 años en un poema que leí el lunes de Pascua en su funeral y reproduzco aquí.