Madre dolorosa
A Magdalena Pellejero, vecina de mi infancia en Arróniz, madre de Ricardo García Pellejero, asesinado en Montejurra en la primavera de 1976.
Los mayores recordarán el horror y la sinrazón de aquellas dos asesinatos cometidos en Montejurra por un grupo de fanáticos con atuendos paramilitares, que disparaban a quienes ascendían en un viacrucis por la montaña navarra. Años confusos aún de la transición política, con extraños episodios como éste, que conmocionó a la opinión pública nacional y de modo muy especial a la navarra. A propósito de la muerte violenta e injusta de este joven, y pensando en su madre, conocida mía, publiqué este poema, con un guiño tácito a la escena del Calvario.