La Asunción contra la muerte
Al margen de complicadas consideraciones teológicas, cuando la Iglesia celebra la Asunción de María en cuerpo y alma a los cielos, hace un formidable acto de fe en la vida eterna. Vida y eternidad adelantadas en plenitud para María. Se afirma su llegada excepcional a la gloria y de paso se nos recuerda con san Pablo -2ª lectura de la Misa- que "el último enemigo aniquilado será la muerte". Será aniquilado.
El poema que sigue lo escribí durante el duelo por la muerte de mi madre ante este precioso retablo de Juan de Beauvais en la iglesia de Unzu, un pueblecito minúsculo cercano a Pamplona. La parroquia tiene como patrona y titular a la Asunción. El retablo (de 1559) va al paso siguiente: la coronación de la Madre por el Hijo en el cielo.