Acción de gracias por mi coche
¿Por qué no? Hace años, junto a otras “Cien oraciones para respirar” (San Pablo, 1994), escribí una para dar las gracias por mi utilitario. También por otros diversos dones, como el agua, la taza de café, el arte y la belleza, etc., etc… Gozamos de tantas cosas buenas y hermosas sin apenas reparar en ellas… La acción de gracias es un noble modo de sentirnos felices por lo recibido.