La inteligencia del corazón
El corazón que humaniza
Es la hora de escuchar al corazón y tener una palabra para buscar el equilibrio, la humanización.
Identificar la vida del corazón con el mundo emocional es un gran límite. Ocuparse de acompañar en el sufrimiento, desde cualquier profesión, es entrar en el mundo del corazón, donde hay razones –que a veces la razón no entiende-, donde hay categorías de valor, sed espiritual, búsqueda de sentido, necesidad de trascendencia.
Nos duele el alma, nos duele la falta de horizonte, tenemos hambre de esperanza y sed de más allá de donde apuntan y alcanzan los sentidos con su capacidad perceptiva.
Es la hora de escuchar al corazón y tener una palabra para buscar el equilibrio, la humanización. El ser humano es algo más que homo faber o tecnicus, es también homo amans; es también homo patiens. Y también es homo orans.
En la intimidad del corazón, necesitamos conectar con el sufrimiento, el sufrimiento existencial, que pide ser narrado, ser expresado y presentado al Buen Dios que habita en lo más íntimo de nuestra intimidad.
También te puede interesar
La inteligencia del corazón
El corazón que humaniza
Humanizar frente al sufrimiento extremo
Vergüenza universal: eutanasia
Cada duelo es único
El duelo es indomable
La fuerza humanizadora de la ternura
El corazón en las manos, como ternura
Lo último
Morir humanamente, morir acompañado
Morir con dignidad
Sanar, acompañar, humanizar
Medicina y cuidado
Empatía con distancia: proteger al ayudante
La “justa distancia” de Ricoeur
La belleza que humaniza el cuidado
La estética del cuidado