La inteligencia del corazón
El corazón que humaniza
Descubre el poder de la humildad en la búsqueda del conocimiento y la humanización de la asistencia sanitaria"
“Todo lo que sabemos, lo debemos”. Así se despachaba mi compañero de conferencia, llegado de Colombia a San Salvador, donde ambos dábamos sendas conferencias motivadoras para la humanización de la asistencia sanitaria.
Alguno podrá decir que es inventor, investigador, que ha dado por sí mismo con algún hallazgo, del que se siente protagonista. Y quizás le falte humildad. Teilhard de Chardin, jesuita, paleontólogo, filósofo, teólogo y poeta, decía “me recibo, antes que me hago”. Como para pensarlo y cultivar el agradecimiento hacia el mundo, hacia los demás, hacia Dios.
Se nos revelan algunos dinamismos, también del ser humano, que podríamos aprovechar para vivir agradecidos, superando la “soberbia del sano” a la que se refería, con hondura humana, el Dr. Albert Jovell, oncólogo fallecido de cáncer, que tuve el honor de conocer apasionados por la humanización de la asistencia sanitaria.
Quizás la humildad sigue siendo esa palabra hermana del verbo humanizar.
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