La inteligencia del corazón
El corazón que humaniza
El desafío de humanizar pasa por el discernimiento y por la humildad que se hace en el mismo, a la búsqueda de lo mejor.
Escribía Ricoeur: “Me permito decir que los problemas verdaderamente difíciles de la moral no son aquellos en los que hay que elegir entre el Bien y el Mal. Los casos más difíciles son aquellos en los que se debe elegir entre el gris y el gris”. ¡Feliz aquel que tiene que elegir entre el Bien y el Mal! Pero ¿qué hacer cuando hay que elegir entre lo Malo y lo Peor?”. (Ricoeur P. “L’éthique, entre le mal et le pire”, 27 septiembre 1994.)
El desafío de humanizar pasa por el discernimiento y por la humildad que se hace en el mismo, a la búsqueda de lo mejor. Aprender counselling, interiorizar la empatía y operativizarla, resultan necesarias para acompañar en procesos complejos, sobre todo en tiempos en que los pacientes nos presentamos como adultos, no como infantes a los que los profesionales tenga que dar las indicaciones paternalistas o les ignoren sin mirar a la desnudez del rostro.
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