Esperemos que esta fase continental lleve a los participantes a ¡Escuchar! y a buscar respuestas efectivas. De no hacerlo, una vez más la Iglesia va a quedar muy rezagada y, simplemente, el Pueblo de Dios, no esperará más respuestas, sino que vivirá su fe -como ya lo están haciendo muchos- de manera sincera, pero sin pertenencia eclesial
Tal vez el punto que sigue mostrando su irreversibilidad es la urgencia de “repensar la participación de las mujeres”: hay una creciente conciencia sobre la participación plena de las mujeres en la vida de la Iglesia porque ellas son las que más viven la pertenencia eclesial y, sin embargo, son los varones los que toman las decisiones
Lo primero que salta a la vista es la premura del tiempo. ¿Cómo movilizar una reflexión sinodal continental en cinco meses cuando ha sido tan difícil lograr involucrar al pueblo de Dios en todo un año de trabajo local?
"Cada vez que se muere alguien y, con más razón un ser querido, nos confrontamos con el propio sentido de vida y con la razón de ser de este mundo"
"Es la fe que nos levanta en todas las caídas y nos fortalece en todas las dificultades. Es la fe que se renueva con cada circunstancia que sorprende, confronta, desinstala y abre nuevos caminos"
"Precisamente, en ese momento límite, es cuando la fe que profesamos puede mostrar toda su razonabilidad"
"Un buen logro, el haber hecho una síntesis clara, organizada y bien estructurada, después de haber recibido 78 documentos de las diferentes jurisdicciones"
La síntesis reconoce que "hubo resistencias por parte de un grupo de sacerdotes que no aceptaron el llamado porque se sienten profundamente incómodos al ser confrontados en sus acciones personales y evangelizadores y de varios laicos que mostraron apatía por ciertos temas"
"La urgente transformación del clericalismo y la autosuficiencia, la necesidad de fortalecer la participación y corresponsabilidad del laicado, especialmente de las mujeres e implementar entornos protectores y seguros para los niños, adolescentes y adultos vulnerables"
"Esas palabras seguro decepcionaron a muchos porque esperaban que el Papa condenara a unos y defendiera a los otros"
"Es urgente liberarnos de esa perspectiva binaria que clasifica la realidad en buenos y malos. Más aún, liberarnos de la idea de que la verdad solo está de un lado y que hay que acabar a toda costa con los puntos de vista contrarios que se consideran falsos"
Este dogma, proclamado por Pío XII en 1950, responde a la fe del pueblo y no a una verdad abstracta proclamada por alguna autoridad. Pero este dogma tiene un doble sentido
Esto no desvaloriza la vida clerical o religiosa, sino que valoriza la vida laical porque en la Iglesia es el entero pueblo de Dios el que es llamado y convocado por Dios a ser su pueblo
Ojalá recordar esta celebración mariana nos ayude a renovar nuestra vida cristiana y a querer alcanzar la plenitud que Dios mismo nos ofrece. La santidad no es cuestión de rezos, inciensos, conventos, liturgias, novenas, y muchas otras expresiones de nuestra fe
Colombia es un país creyente y la toma de posesión se hizo invocando a Dios. Pero esa creencia va más allá de esa invocación. Los discursos y los propósitos que señala este nuevo gobierno tienen todo que ver con los valores cristianos
Con seguridad Dios se hizo presente en esa multitud emocionada porque donde se defiende la vida, Dios está presente
Petro representa un cambio profundo, lo que nos entusiasmó a muchos y asustó a otros tantos. Ahora llega el momento de poner en práctica lo prometido y, con toda seguridad, habrá muchas dificultades y tropiezos en el camino
Esta nueva etapa representa otra mirada de la realidad, una apuesta explícita por la paz, una integración de otras etnias y otras visiones
Quisiera que ese cómo en la participación de las mujeres en la Iglesia no se hiciera en el horizonte del “complemento” con el varón, o en el “aporte” de aquellas actitudes que parecen son “esencialmente” femeninas, o como a veces se dice, desde el “genio femenino” –lo cual se puede poner en duda de muchas maneras-, pero que la cultura las ha atribuido y parece que es nuestra lectura más frecuente
La presencia de las mujeres en la Iglesia es “indispensable” porque mientras esta no se dé, no se está viviendo una Iglesia igualitaria, incluyente, fraterna/sororal, como fue querida por Jesús
La presencia de las mujeres en la Iglesia en puestos de responsabilidad y decisión no implica necesariamente ponerle más ternura, más sensibilidad, más intuición, más cuidado o más actitudes maternales a la Iglesia