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Francisco José García-Roca López (Melilla, 24/6/1965), melillense de nacimiento y gaditano de adopción, militar en excedencia, psicólogo, en la actualidad trabaja como orientador en la enseñanza pública, compaginándolo como perito en tribunales eclesiásticos, dónde ha realizado más de medio millar de valoraciones psicológicas.
Al salir de la academia militar fue destinado a la ciudad que le vio nacer, a Melilla, y allí coincidió dando catequesis con Monseñor Ramón Buxarrais, qué había pasado a ser obispo emérito de Málaga y se dedicaba a una obra asistencial, la Gota de Leche. D. Ramón, que había sido el responsable del diaconado permanente de España, le pregunta sobre el discernimiento vocacional a este ministerio.
De Melilla va destinado a la Guardia Real y comienza como voluntario con las misioneras de la caridad de madre Teresa de Calcuta. Todo ello corre parejo al comienzo del noviazgo con Belén, viajando con las misioneras de voluntarios a Tánger, Marruecos. Contraen matrimonio en 1996 y han tenido cuatro hijas y una nieta.
Después de cinco años de formación es ordenado diácono en 2006 de manos de D. César Franco entonces Obispo auxiliar de Madrid, pasando a realizar su ministerio en la parroquia de San Fulgencio y San Bernardo. Desde hace unos cursos, coordina la formación de los futuros Diáconos en Madrid. Pasan muchas temporadas junto al convento cisterciense de Liérganes, Cantabria, colaborando como diáconos por los pueblos cercanos.
Todos los lunes por la noche conduce por Madrid una furgoneta para llevar a las misioneras de la caridad en busca de las personas que pasan la noche al raso, para llevarles alimentos, mantas y unas palabras de esperanza.
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