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Las monjas trinitarias de Suesa, ante la Jornada Pro Orantibus
“Las monjas no somos seres etéreos, anacrónicos o sordos. No estamos de moda, pero existimos”. Lo dicen las monjas trinitarias de Suesa, en Cantabria, pero podrían suscribirlo los cientos de monasterios diseminados por nuestra geografía, que sin hacer ruido, pero con la misma determinación, le están dando la vuelta a una forma de ser y vivir su vocación que rompe los estereotipos que aún adornan su existencia.
“No pongas mi nombre en la entrevista, pon el de la comunidad”, me dice una hermana. “Porque las respuestas las hemos hecho en sinodalidad”. Y lo llevan haciendo mucho antes de que se hubiese convocado el Sínodo sobre la Sinodalidad, porque, como dicen sobre la esencia misma de su vocación, “procuramos que cada hermana sea escuchada desde el corazón”. Y hoy, en la Jornada Por Orantibus -cuyo lema es ‘La vida contemplativa: lámparas en el camino sinodal’- “su” día de fiesta, más que nunca.
- ¿Qué supone para la Vida Contemplativa la celebración de la Jornada Pro Orantibus?
- La vida contemplativa se construye cada día en la gratitud, escucha y sencillez del trato con Dios y con las hermanas. Esta jornada es un recordatorio al mundo de una manera diferente de vivir, donde la unicidad, que es lo que significa monachos, nos lleva a ser una con toda la humanidad y con la creación.
Buscamos días específicos para celebrar y también nos sirve para recordar que cada instante es una celebración donde la vida de Dios transforma las nuestras. La vida contemplativa es vivir cada instante en la Presencia. Cada instante es único, es don y reto.
- ¿Qué aporta la Vida Contemplativa al Camino Sinodal?
- Procuramos vivir los valores del Reino, donde intentamos vivir el Amor para ser amantes porque nos sentimos amadas. Esto va de ser entrega y acogida de las demás en su diferencia. La comunión es vida que acoge a cada una con su especificidad, porque el rostro, la impronta de cada hermana, es el sueño del Dios Trinitario para la comunidad.
La vida contemplativa aporta sinodalidad, siendo testigos de nuestra manera de relacionarnos. Bajar de la mentalidad patriarcal, para vivir en la horizontalidad de relaciones entre iguales, donde cada una aporta su don y trabaja su límite. Procuramos que cada hermana sea escuchada desde el corazón. Vivir en comunidad es entrar a formar parte del latido comunitario, implicarnos y responsabilizarnos en las propuestas y decisiones.
La vida monástica está llamada a ser, con sus debilidades, un camino sinodal, donde el poder no se ejerce desde arriba, sino desde el centro de la misma comunidad, que no domina, sino que más bien invita. Desde aquí el poder es servicio.
- Más de 200 monasterios han participado en la fase de escucha preparatoria en España para el Sínodo de 2023. ¿Qué nos dice esta cifra tan alta y significativa, muy por encima de otras instancias de la Iglesia?
Significa que es una fuerza viva y grande que necesita ser escuchada en su pluralidad, que posee una palabra concreta, nacida de la reflexión, la oración, y de la actualidad. La variedad de la vida contemplativa es grande y todas marcan el mismo objetivo, el Absoluto de Dios. Quizás sea necesario “preguntar” más a la vida monástica, contemplativa.
Las monjas no somos seres etéreos, anacrónicos o sordos. No estamos de moda, pero existimos. Tenemos la suerte de vivir unos ritmos y habitar unos espacios que nos permiten leer los acontecimientos sin la distorsión de lo pasajero. Estamos entrenadas para detectar la luz natural y no fijarnos en las luces artificiales que ciegan. Nuestro mundo está sediento, tiene sed de autenticidad, de hondura, de consistencia. Queremos aportar nuestra gota de agua, recibida del manantial donde brota y que nos quita verdaderamente la sed
Hay una sed inmensa de Dios en la humanidad, pero necesitamos testigos vivos de la fuerza del amor. Testigos que sean resplandor del Amor Trinitario, de la comunión, no testigos del individualismo.
- ¿Han participado también ustedes de este camino sinodal? ¿Han enviado sus aportaciones? Si es así, ¿se podría saber cuáles son las más importantes para ustedes?
Hemos redactado un documento con la participación de toda la comunidad, después de reunirnos varias veces y escuchar otras voces acerca del sínodo. Estos puntos que aportamos a continuación nos parecen esenciales.
- ¿Cómo se sienten ustedes con el pontificado del papa Francisco?
Sentimos que es un soplo de libertad en la Iglesia, que intenta vivir en la sencillez del Evangelio y en la escucha profunda de toda la sociedad. A pesar de ello, soñamos con que se den más pasos en la Iglesia, que haya aún más audacia.
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