"Se está abriendo en algunas iglesias locales un intenso e interesante debate teológico-pastoral"
Contar con presbíteros extranjeros y extradiocesanos: cinco decisiones posibles
Mañana en la Plaza de la Armería del Palacio Real de Madrid
El cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid y vicepresidente de la CEE y Mons Luis Argüello secretario general y obispo auxiliar de Valladolid (en representación del presidente de la CEE, cardenal Juan José Omella), acudirán mañana jueves 16 de julio al homenaje de Estado por las víctimas del Covid-19.
El acto se celebrará en la Plaza de la Armería del Palacio Real, a las 9 de la mañana y será presidido por los Reyes de España, que también estuvieron en el funeral celebrado en la catedral de la Almudena el pasado 6 de julio.
Al acto asistirán los principales representantes del Gobierno y un centenar de familiares de las víctimas de la pandemia. También estarán presentes los presidentes del Consejo, la Comisión y el Parlamento Europeos, el Alto Representante de Política Exterior, y los líderes autonómicos.
Se interpretarán el Himno de España, y también la melodía del compositor alemán Johannes Brahms Geistliches Lied, Opus 30. Las interpretaciones correrán a cargo del coro de RTVE.
También te puede interesar
"Se está abriendo en algunas iglesias locales un intenso e interesante debate teológico-pastoral"
Contar con presbíteros extranjeros y extradiocesanos: cinco decisiones posibles
La Plenaria de noviembre vendrá marcada por la elección del vicesecretario general de Asuntos Económicos
¿Es Alfredo Dagnino el 'tapado' para sustituir a Barriocanal?
El Grupo Godó galardona la Sagrada Familia por la coronación de la basílica
Omella, premio Vanguardia ‘Impulso Ciudades’ 2025
Después de un año paralizada en la Mesa de la Cámara Baja
La presión de las víctimas logra que el Congreso desbloquee la ley para que no prescriban los delitos de pederastia
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma