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Bernat Juliol sí acudió a la cita con la comisión antipederastia del Parlament
"Nos sentimos avergonzados por los comportamientos que hayan podido tener miembros de nuestra comunidad". El prior de Montserrat, Bernat Juliol, compareció ayer ante la comisión antipederastia de la Generalitat de Catalunya (la misma a la que se negó a acudir, entre otros, el cardenal Omella), y lo hizo para pedir perdón a las víctimas, asegurar que "hay que afrontar" los hechos y mostrarse "abierto" a indemnizarlas.
Sin embargo, tal y como ha adelantado El Periódico de España, Montserrat ha rechazado pagar una indemnización de 150.000 euros a Miguel Hurtado, el denunciante que destapó los abusos sexuales en la abadía, escándalo que se ha saldado con tres monjes acusados y alrededor de una quincena de víctimas localizadas.
La abadía, tal y como relata el diario, se niega a indemnizar a Hurtado porque considera que la responsabilidad civil extracontractual derivada del abuso sexual, cometido entre 1998 y 1999, está prescrita, tanto penal como civilmente. Asimismo, defiende la presunción de inocencia del monje Andreu Soler, fundador y responsable del movimiento ‘scout’ del monasterio durante 40 años.
En su comparecencia, el benedictino subrayó que Juliol nunca se han negado a pagar una indemnización destinada a la reparación de una víctima de abusos sexuales y que la abadía está "abierta" a ofrecer este tipo de compensaciones. Así, ha añadido que la única vez que recibió una petición para pagar el coste de una terapia psicológica a una víctima, la abadía respondió de forma afirmativa. En el caso de Hurtado, donde se le abonó una cantidad para estos fines, la víctima acabó devolviendo el importe.
Sobre este caso, Juliol ha preferido no hacer ningún comentario por "respeto al Estado de Derecho", aunque ha asegurado que la responsabilidad civil de los hechos denunciados está prescrita y que éstos nunca se han enjuiciado. Hurtado presentó una demanda civil, una vez se agotó la vía penal, que acusaba al monasterio de haber encubierto los abusos que cometió un monje que ahora ya está muerto. "Es un tema que está bajo juicio y nosotros respetamos los procesos judiciales y la autoridad judicial", ha insistido Juliol.
En su comparecencia, el prior ha defendido que los abusos a menores "hay que afrontarlos, hay que juzgar lo que se tenga que juzgar, hay que ayudar a las víctimas, repararlas", tanto en la Iglesia como fuera de ella. Y se ha mostrado partidario de "depurar responsabilidades".
El prior de Montserrat ha afirmado que la abadía ha colaborado siempre que se le ha requerido en esclarecer y luchar contra los casos de pederastia dentro de la institución. "Los que estamos dentro muchas veces éramos los primeros que no sabíamos qué había pasado. No es que estuviéramos escondiendo cosas y no las quisiésemos decir", ha manifestado.
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