"Se está abriendo en algunas iglesias locales un intenso e interesante debate teológico-pastoral"
Contar con presbíteros extranjeros y extradiocesanos: cinco decisiones posibles
"Indignación" en el seno de la Conferencia Episcopal, que no entiende la utilización del ministerio público
Una investigación penal. La Fiscalía General del Estado ha dado este lunes un plazo de diez días a los 17 fiscales superiores del país para que remitan todos los procedimientos penales referidos a agresiones y abusos sexuales a menores de edad en cualquier institución religiosa con sede en nuestro país.
El escrito, adelantado por El País, se refiere a toda aquella denuncia o querella en tramitación que afecten a congregaciones, colegios católicos, diócesis y cualquier institución religiosa (no sólo católica), que hayan sido "incoados tanto en sede judicial como fiscal". La información ha cogido totalmente de sorpresa a los responsables eclesiásticos, que en un primer momento, y en privado, han mostrado su "indignación" ante la orden de la Fiscalía que, en todo caso, piensan que "tiene poco recorrido".
El objetivo del ministerio público es tener una imagen global del escándalo de la pederastia existente en la actualidad en el seno de la Iglesia, aunque no podrá llegar a aquellos procesos que no se incoaron por prescripción, ni a los que se instruyen en los tribunales eclesiásticos, que aunque ahora tienen la obligación de informar de los casos con implicaciones penales, no lo hacen en aquellos casos prescritos civilmente.
La orden de la Fiscalía se produce el día antes de que la Mesa del Congreso valide la propuesta de comisión de investigación sobre los abusos cometidos en el seno de la Iglesia, y después de que la Conferencia Episcopal se haya negado sistemáticamente a una investigación histórica y global sobre esta problemática en su seno. Con todo, la tarea de los fiscales superiores de las comunidades autónomas se antoja difícil, dado el poco espacio de tiempo para recopilar la información. Y sólo ofrecerá una imagen fija de los procesos actualmente abiertos, no de los acaecidos en el pasado.
Según añade la cadena Ser, se trata de establecer patrones, comprender la tipología, verificar si es el caso, en qué congregaciones religiosas se ha dado más este problema, y en cuáles menos y por qué. También solicitan información sobre los espacios temporales para saber si hay diferencias entre provincias, comprender el problema y su dimensión y establecer un diagnóstico de la situación y sobre todo, hablar con las víctimas para repararlas.
Hablan de reparación a través de la verdad para que no vuelva a repetirse y aplicar una justicia restaurativa en los casos que por prescripción no pueda aplicarse la justicia retributiva. La intención de la Fiscalía además es colaborar en la elaboración de propuestas legislativas una vez analizada la situación a partir de los datos obtenidos.
También te puede interesar
"Se está abriendo en algunas iglesias locales un intenso e interesante debate teológico-pastoral"
Contar con presbíteros extranjeros y extradiocesanos: cinco decisiones posibles
La Plenaria de noviembre vendrá marcada por la elección del vicesecretario general de Asuntos Económicos
¿Es Alfredo Dagnino el 'tapado' para sustituir a Barriocanal?
El Grupo Godó galardona la Sagrada Familia por la coronación de la basílica
Omella, premio Vanguardia ‘Impulso Ciudades’ 2025
Después de un año paralizada en la Mesa de la Cámara Baja
La presión de las víctimas logra que el Congreso desbloquee la ley para que no prescriban los delitos de pederastia
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma