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El imputado ha negado haber agredido a la menor
En la sección tercera de la Audiencia de Barcelona se ha celebrado este jueves el juicio contra el hombre, acusado de un delito continuado de agresión sexual a una menor, al que Fiscalía pide una pena de 15 años de prisión y que indemnice a la víctima con 40.000 euros por daños morales.
El ministerio público también solicita que en los 10 años posteriores a la pena de prisión el procesado no se pueda acercar a menos de 1.000 metros de distancia de la víctima ni se pueda comunicar con ella a través de ningún canal, además de 6 años de inhabilitación en actividades con menores.
Tanto la víctima como el acusado coincidieron viviendo en la misma masía de Torrelavit (Barcelona) desde 2016 hasta 2021, cuando se interpuso la denuncia. En la masía, la menor vivía junto a su familia en el piso de arriba del edificio, mientras que el acusado lo hacía con su esposa y su hija en el de abajo.
Según Fiscalía, la víctima solía bajar a jugar con la hija del pastor, con quien tenía buena relación, y en los momentos en los que la amiga iba al baño o se ausentaba durante un rato, el procesado aprovechaba para agredirla sexualmente.
Según la versión de Fiscalía y de la familia de la víctima, el acusado se aprovechaba de ser una persona respetada con una posición de autoridad en la comunidad por sus actividades de pastor en la Iglesia evangélica del pueblo, lo que frenaba a la niña de denunciar los hechos por miedo a que no la creyeran o a que el hombre la sometiera más.
La víctima ha declarado que los recuerdos de los supuestos hechos le afectaron a nivel escolar y social, hasta el punto de intentar autolesionarse, y que todavía le es muy complicado transmitir cualquier tipo de cariño hacia un hombre, incluso hacia su padre.
El informe de octubre de 2024 de dos médicas forenses asegura que la víctima, ahora adolescente, sufre estrés postraumático derivado de los hechos, que supuestamente sucedieron cuanto tenía entre 7 y 9 años.
Por su parte, el procesado, que sí que ha reconocido que lleva a cabo actividades puntuales como pastor -aunque su propia mujer había rechazado en una declaración previa que desarrollara ese rol-, ha negado cualquier tipo de agresión sexual a la menor cuando esta bajaba a jugar con su hija.
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