"El déficit democrático en una hipotética institución compuesta exclusivamente por varones"
León XIV no nos representa
Hoy, desde su estudio del Vaticano, el Papa, rememorando a Duns Scotto, afirmó que la libertad ha de ir siempre unida a la verdad. Continuó diciendo que la verdad y la libertad se perfeccionan si se adecúan a la verdad revelada.
Libertad y verdad. ¡ Magnífico! Está claro que la libertad necesita límites para no convertirse en libertinaje y salvajismo. El Papa establece, al menos, un límite: la verdad. Y ¿qué decir de la verdad? ¿Dónde está la verdad? Ratzinger, o BXVI, estima que él, con su Iglesia, tiene la verdad. ¿De verdad tiene él la verdad? ¿Y su Iglesia tiene la verdad? "Quid est veritas?" , preguntó Pilatos a un Jesús detenido y condenado por usar de su libertad. Por el solo hecho de ser dogmática, la Iglesia demuestra no poseer libertad. Además, el dogmatismo eclesiástico niega de raíz la verdad. La verdad es progresiva, siempre parcial, inalcanzable. Luchamos para acercarnos a ella, pero sin asirla. Y si recorremos la historia de la Iglesia y de los dogmas, nos convencemos de que hemos de dirigir nuestras miradas hacia otros horizontes. Lo siento, Ratzinger, tu verdad no es la verdad. Y cuando recurres a la verdad revelada no haces más que abdicar de nuestra parcial verdad para soterrarnos en el misterio, la duda o la sinrazón. Monopolizar la verdad es cortar las alas de nuestra percepción de la verdad.
También te puede interesar
"El déficit democrático en una hipotética institución compuesta exclusivamente por varones"
León XIV no nos representa
"La magia no suele funcionar"
Inútil oración por el Papa
"¿Puede haber algo más esotérico que la resurrección de Jesús o la virginidad de María?"
Esoterismo
Raza, sexo, género, religión, opinión, minusvalía, posición económica... son base de la discriminación actual
Desiguales desde siempre
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma