El reconocimiento popular de la santidad del papa Francisco
Santo súbito, papa Francisco
"Tenemos mucho que agradecer a Francisco por todo lo que ha hecho y por lo que ha sembrado"
Se ha ido un gran líder mundial o ahora que vivimos en la era de los influencers también podemos afirmar que uno de ellos, uno bien grande, ya descansa con el Padre. Los que lo han conocido en primera persona hablan de una gran calidez humana, una cercanía innata fruto de una gran sencillez; en definitiva, se nos ha ido Francisco, un Papa que ha dejado tras de sí un importante legado...
Nos ha abierto puertas que no creíamos que pudieran abrirse en esta obsoleta Iglesia, y ha traído nuevos aires para poner en marcha una renovación interna más que necesaria. Nos ha regalado la esperanza en una Iglesia sencilla, bajada de ese gran boato tan distante de unas sociedades cada día más empobrecidas. Ha puesto el acento en los extrarradios de la humanidad, allá donde vivían los olvidados, las personas descartadas de la serie. Ha puesto el acento en las minorías señaladas, alzado la voz a favor de las víctimas de las siempre injustas guerras, y ha querido señalar estas realidades con dedo de mujer, con acento de dona; iluminado hasta el último día por la Virgen Blanca o Virgen de las Nieves romana, tan adorada por el Santo Padre en Santa María la Mayor, hasta el punto de decidir descansar humildemente por siempre bajo su manto.
La autoridad moral mostrada en sus 4.422 días de pontificado han colocado a Francisco como un líder activo de relevancia mundial en pro de la paz, de las personas migrantes, denunciado la economía capitalista que excluye y destruye siendo además un gran defensor medioambiental de la casa común. Que desde una posición de gran responsabilidad se alce la voz tan claramente, no deja indiferente a nadie y muestra una valentía que ninguno de los grandes líderes mundiales han sabido ejercer, desde cualquiera de sus corrientes ideológicas.
Seguramente ese aliento esperanzador que ha invadido nuestra Iglesia estos últimos años llega para mucha gente tarde, para algunas otras personas quizá llegue demasiado despacio y a la contra, para otras quizá no debería haber llegado nuca, pero la realidad es que ya está aquí y lo impregna todo. El cambio ha de ser imparable.
Tras un arranque de pontificado directo, marcando líneas e intenciones allá en 2013, cuando ya mencionó aquel revulsivo “Hagan lío” en Rio de Janeiro durante su primera Jornada Mundial de la Juventud, a muchos y muchas se nos encendió la luz, se nos iluminó el espíritu, ya que desde esa nueva autoridad, desde ese nuevo recién llegado Papa, con dos simples palabras “Hagan lío”, se nos estaba instando a empujar sin complejos hacia ese cambio tan necesario. Era hora de abrir las ventanas, y de superar aquel último aire fresco que trajo el Concilio Vaticano II. Había llegado un papa para una generación huérfana de referentes morales, y no estábamos dispuestas a perder la oportunidad de alzar la voz.
De esa nueva esperanza se encendió la llama en algunas cabezas y corazones, en nuestro caso floreció el proyecto KRISARE. Nacimos como respuesta al deseo de revitalizar la vida cristiana local en clave de sinodalidad, justicia social y escucha activa
De esa nueva esperanza se encendió la llama en algunas cabezas y corazones, en nuestro caso floreció el proyecto KRISARE. Nacimos como respuesta al deseo de revitalizar la vida cristiana local en clave de sinodalidad, justicia social y escucha activa, tres pilares que han ido marcando el pontificado de Francisco. Inspirado en los postulados aperturistas del papa argentino, este foro buscó y busca alejarse de posturas dogmáticas o autorreferenciales para convertirse en un lugar de encuentro, discernimiento y compromiso con los desafíos contemporáneos.
En sintonía con las exhortaciones del Papa sobre la necesidad de una “Iglesia en salida”, el Foro KRISARE promueve una fe dialogante, capaz de tender puentes con otros credos, con el mundo cultural, político y social. La vivencia de una espiritualidad más comprometida con la realidad, reflejan claramente las líneas de renovación pastoral defendidas por Francisco. Con el impulso del Foro KRISARE, Vitoria-Gasteiz se posiciona como un laboratorio de esta nueva eclesialidad que, lejos de conformarse con el mantenimiento de estructuras tradicionales, busca encarnar una Iglesia más viva, evangélica y cercana a las periferias humanas y existenciales. Desde lo local para el mundo…
En definitiva, tenemos mucho que agradecer a Francisco por todo lo que ha hecho y por lo que ha sembrado, por el ejemplo evangélico que nos ha dado de cara a sabernos posicionar como cristianos y cristianas en la compleja sociedad del siglo XXI. Siguiendo su estela, hoy ya celestial, agarramos el compromiso de seguir adelante en comunión con “una Iglesia donde cabemos todos, todos, todos…” (Francisco JMJ 2023)
Solo esperamos que el espíritu nos traiga un nuevo pastor –y más pronto que tarde una pastora- que siga oliendo a oveja…
Eskerrik asko Bergoglio!!
Eskerrik asko Francisco!!
Agur eta goian bego!!
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