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En la sala Clementina, el Papa animó a los participantes a ser "siempre personas en camino"
(Vatican News).- «Nunca quietos, nunca llegados». Así deben ser los «peregrinos de la esperanza» en la búsqueda de la meta final que sostiene el camino a través de las dificultades. Una alegría renovada, «distinta» y no superficial, capaz de penetrar hasta el corazón, llenándolo y calentándolo. Esta es «la alegría de Jesús». Lo afirmó el Papa Francisco en su saludo de hoy, 3 de enero, a una delegación de la Unión Italiana de Ciegos y Discapacitados Visuales, recibida en audiencia en la Sala Clementina.
A sus deseos de un feliz 2025, el Papa asoció los del recién inaugurado Año Jubilar. Pidió a los presentes que repitieran el lema: «¡Peregrinos de la esperanza!». - deseándoles que mantengan el deseo de «ir adelante», de «ser siempre personas en camino».
Todo viaje, nos recuerda Francisco, tiene un destino final, capaz de sostenerlo a través de las dificultades y las inclemencias del tiempo. En el caso del Jubileo, el destino es la Puerta Santa, símbolo, nos recuerda el Papa, del misterio de salvación de Jesús. El medio para inaugurar una existencia renovada, libre de toda esclavitud, «libre para amar y servir». Francisco llama a un auténtico deseo de encontrar a Jesús, «de conocerlo», de escucharlo. Hacerlo «da sentido a la vida, la llena de una alegría nueva».
Una alegría diferente, una alegría que no se queda «fuera», en la superficie, sino que llena el corazón y lo calienta, una alegría que es paz, que es bondad, que es ternura. La alegría de Jesús es así
Quienes experimentaron tal felicidad fueron los numerosos «peregrinos de la esperanza» del pasado. El Papa menciona a Pier Giorgio Frassati, situándolo junto a los «grandes campeones» como Francisco y Clara de Asís o Teresa del Niño Jesús. Ellos, «niños y jóvenes» como muchos de los presentes en la Sala Clementina, trazan el camino que el Papa espera seguir. «Y también nosotros nos convertiremos en pequeños signos de esperanza para quienes nos encuentren. Este es mi deseo para mí y para vosotros».
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