El reconocimiento popular de la santidad del papa Francisco
Santo súbito, papa Francisco
El obispo de San Sebastián, desatado, le acusa de mentir
Este viernes, el Papa Francisco recibió, durante 75 minutos, al presidente Joe Biden. Un encuentro mucho más largo de lo previsto, en el que se evidenció una gran complicidad entre ambos líderes globales... y que escuece, y mucho, a los sectores ultracatólicos de aquí y allá. Por el encuentro, y por lo que supuso, en mitad de un falso debate sobre el acceso a la comunión del presidente de EEUU por su apoyo al aborto.
Y es que buena parte de los obispos norteamericanos, los mismos que plantean que el segundo presidente católico del país no pueda comulgar, no abrieron la boca cuando otros políticos apuntalaban muros, promovían el odio e, incluso, abogaban por la toma del Capitolio. Y es que el aborto no deja de ser una excusa para aquellos que no quieren un mundo más fraterno, que no quieren al Papa Francisco ni a sus reformas.
En Estados Unidos... y en España. Donde ni más ni menos que el obispo de San Sebastián, el sempiterno (aunque cada vez menos, por lo que cuentan acerca de su 'desaparición televisiva') José Ignacio Munilla, no ha tenido otra ocurrencia que insultar al presidente de Estados Unidos, a quien acusa de mentir para "lavar su conciencia manchada por la sangre de tantas vida inocentes injustamente eliminadas".
En su cuenta de Twitter, Munilla es bien claro: junto a una imagen de Biden y el Papa (tomada de Infovaticana, por cierto, y es que Dios los cría...), un titular: 'Biden asegura que el Papa le dijo que era "un buen católico" y que debía seguir "comulgando"'.
"Estas increíbles declaraciones dejan al descubierto la catadura moral de quien es capaz de comprometer y manipular al Papa con la pretensión de lavar su conciencia manchada por la sangre de tantas vidas inocentes injustamente eliminadas...", sostiene el obispo Munilla.
Mientras tanto, Joe Biden fue ayer a misa en Roma, y comulgó, tal y como confirma Aci Prensa (...y ellos se juntan), en la iglesia de San Patrick, por el padre Joe Ciccone. Mientras tanto, Joe Biden ha acudido esta misma mañana a misa de nueve en la basílica de San Pedro, en el Vaticano, y ha comulgado. Un momento histórico: nunca hasta la fecha, un presidente de Estados Unidos ha participado en una Eucaristía en el Vaticano, excepto en ocasiones especiales, como los funerales por Juan Pablo II.
El obispo Munilla, de nuevo, ha perdido una magnífica ocasión... para cerrar la boca. Y para dejar de atacar al Papa a través de terceros. Y más si el tercero es uno de los líderes más relevantes del planeta. Pero, a veces, es imposible disimular. Munilla, desatado, se muestra tal y como es: uno de los (desgraciadamente muchos) obispos españoles que no soporta a Francisco. Y en Roma toman nota. ¿También en Nunciatura?
También te puede interesar
El reconocimiento popular de la santidad del papa Francisco
Santo súbito, papa Francisco
Hacer memoria agradecida por este hombre de Dios es justo y necesario
Cuatro meses sin Francisco: su mensaje sigue vivo en fieles y comunidades
Francisco y la teología de la liberación
Los aportes a la teología del papa de "todos, todos, todos": Heaney y Cimperman sobre el legado de Francisco
Suicidio sacerdotal y sistema eclesiástico
El Sentido Perdido: Suicidio, Sacerdocio y la Mentira del Espiritualismo Desencarnado
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma