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Francisco amplía la presencia de no obispos en la asamblea sinodal de octubre
Reforma histórica, casi revolucionaria de Francisco. Justo después de la finalización del primer encuentro del remozado C9 (en el que participan dos españoles, los cardenales Omella y Vérgez), la Santa Sede anunciaba que, al menos 80 de los participantes, con derecho a voto, en el próximo Sínodo de octubre, no serán obispos. Y, lo que resulta mucho más novedoso, el Papa reclama "que el 50% de ellos sean mujeres y que se valore también la presencia de jóvenes".
Laicos y mujeres, al fin, entran en la asamblea con plenos derechos, pese a que los responsables del Sínodo se hayan esforzado en apuntar que sólo representarán, como mucho, el 25% del total. Tres cuartas partes seguirán siendo prelados. Pero el gesto es auténticamente revolucionario.
Hasta el momento, sólo se presumía que, al menos, una mujer, Nathalie Becquart, podría votar en la asamblea de octubre, que se prolongará durante al menos un año y que trazará el presente y el futuro de la Iglesia católica y su relación con el mundo.
Entre las modificaciones anunciadas, según apunta en una nota la Secretaría General del Sínodo de los Obispos (que mantiene esta nomenclatura, al menos por el momento), destaca la ausencia de diez clérigos pertenecientes a Institutos de vida consagradas, que serán sustituidos "por cinco religiosas y cinco religiosos", elegidos por las superioras y los superiores generales. "Como miembros tienen derecho a voto".
Sin embargo, la mayor novedad está en la decisión de añadir "otros 70 miembros no Obispos, que representan a otros fieles del Pueblo de Dios (sacerdotes, personas consagradas, diáconos, fieles laicos) y que proceden de las Iglesias locales".
Estos 70 miembros serán "elegidos por el Papa de una lista de 140 personas indicadas (y no elegidas) por las siete Reuniones Internacionales de las Conferencias Episcopales y la Asamblea de Patriarcas de las Iglesias Orientales Católicas (20 por cada una de estas realidades eclesiales)". Y más aún: "Se pide que el 50% de ellos sean mujeres y que se valore también la presencia de jóvenes".
"A la hora de identificarlos", añade la nota, se tendrán en cuenta "no sólo su cultura general y prudencia, sino también sus conocimientos, tanto teóricos como prácticos, así como su participación en diversas capacidades en el proceso sinodal". Como miembros, y aquí viene la decisió histórica, "tienen derecho a voto".
"Por otra parte, además de los 70 miembros no obispos mencionados anteriormente, cabe mencionar que también será posible contar con miembros no obispos entre los miembros de nombramiento pontificio", lo que abre la puerta a que sean más, muchos más, los laicos y mujeres con voz y voto en la Asamblea Sinodal. A ello habrá que sumar a los representantes de los dicasterios, que ahora serán elegidos directamente por el Papa.
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