El reconocimiento popular de la santidad del papa Francisco
Santo súbito, papa Francisco
Mensaje al Congreso sobre “La santidad hoy”, organizado por el Dicasterio de las Causas de los Santos
Claramente en línea con la exhortación apostólica Gaudete et exultate, del papa Francisco, se ha estado celebrando estos días en Roma el Congreso "La santidad hoy", promovido por el Dicasterio para las Causas de los Santos, a cuyos participantes ha dirigido esta mañana un mensaje el Pontífice, que, ciertamente, ha tenido ecos de aquel sorprendente texto papal que nos habla de "los santos de la puerta de al lado".
"También hoy es importante descubrir la santidad en el pueblo santo de Dios: en los padres que crían con amor a sus hijos, en los hombres y en las mujeres que realizan con dedicación su trabajo cotidiano, en las personas que sobrellevan una enfermedad, en los ancianos que siguen sonriendo y ofreciendo sabiduría. El testimonio de una conducta cristiana virtuosa, vivida hoy por tantos discípulos del Señor, es para todos nosotros una invitación a responder personalmente a la llamada a ser santos", les comentó Francisco.
"Sin esta alegría, la fe se reduce a un ejercicio abrumador y triste; pero teniendo la 'cara larga' no se llega a ser santo, se necesita un corazón generoso y abierto a la esperanza", añadió el Papa, para quien, "de esta santidad rica en buen humor nos da ejemplo el nuevo beato Juan Pablo I" y "para los adolescentes y los jóvenes también es un modelo de alegría cristiana el beato Carlo Acutis. Y siempre nos edifica en su paradoja evangélica la 'perfecta alegría' de san Francisco de Asís".
"Los santos no provienen de un 'mundo paralelo', son creyentes que pertenecen al pueblo fiel de Dios y que están insertados en la cotidianidad, compuesta por la familia, el estudio, el trabajo, la vida social, económica y política", indicó el Papa, quien subrayó que en todos esos contextos, "el santo o la santa camina y obra sin temores o trabas, cumpliendo en cada circunstancia la voluntad de Dios".
Por ello, resaltó que "es importante que cada Iglesia particular esté atenta a recibir y valorar los ejemplos de vida cristiana madurados dentro del pueblo de Dios, que desde siempre ha tenido un particular 'olfato' para reconocer estos modelos de santidad", pero también advirtió que "es necesario verificar que tal fama de santidad sea espontánea, estable, duradera y difundida en una parte significativa de la comunidad cristiana".
En este sentido también pidió prudencia ante un fenómeno novedoso: "En nuestros días, el acceso correcto a los medios de comunicación puede favorecer el conocimiento de la vida evangélica de un candidato a la beatificación o canonización. Sin embargo, en el uso de los medios digitales, en particular de las redes sociales, puede existir el riesgo de forzamientos o mistificaciones dictadas por intereses poco nobles", apuntó, pidiendo "un discernimiento sabio y perspicaz por parte de todos los que se ocupan de valorar la calidad de la fama de santidad".
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