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Francisco recuerda el aniversario del ataque de Hamás, y reclama la liberación de los rehenes
"Pido un alto al fuego inmediato en todos los frente, incluido el Líbano". El Papa Francisco lanzó un llamamiento "a la comunidad internacional" para que "ponga fin a la espiral de venganza" y que no haya más "ataques como el de Irán", que pueden "hacer precipitar a la región a una guerra más grande"
"Todas las naciones tienen derecho a vivir en paz", recalcó el Papa al término de su rezo del Angelus, y antes del anuncio de Consistorio, insistiendo en que la soberanía "debe ser garantizada por la paz, y no por el odio y la guerra".
En un Angelus multitudinario, y ante banderas del Vaticano e Israel, y llamados a la paz. Un año después, "no podemos olvidar que aún hay personas rehenes en Gaza, y pido su liberación". "Toda la región está en una acción militar que sigue golpeando al a población palestina, que está sufriendo mucho. Se trata sobre todo de civiles inocentes, personas que deben recibir ayuda".
"Es más que necesaria la oración. Esta tarde, todos iremos a Santa María la Mayor para invocar la paz en el mundo. Unámonos con la fuerza del bien contra los vientos de la guerra", finalizó el Papa, antes de dar el nombre de los nuevos cardenales.
¿Puede el marido repudiar a su mujer? El Evangelio de hoy, en el que los fariseos utilizan un caso concreto para poner en aprietos a Jesús (algo muy actual en la Iglesia en tiempos del Papa Francisco) y "arrastrarlo en una polémica", sirvió como objeto de reflexión en el Angelus del Papa Francisco, el primero desde la apertura del Sínodo y, de algún modo, el pórtico para el rezo del Rosario por la paz en el mundo que tendrá lugar esta tarde en Santa María La Mayor.
"Él no lo permite, es más, aprovecha la ocasión para llamar su atención sobre un discurso más importante: el valor del amor entre el hombre y la mujer en el plan de Dios", transitó el Papa desde su balcón del palacio apostólico.
En una semana en que sus palabras sobre la mujer han desatado polémica en Bélgica, Francisco admitió que "en la época de Jesús la condición de la mujer en el matrimonio estaba en gran desventaja respecto a la del hombre: el marido podía echar, repudiar a la mujer, incluso por motivos banales y esto se justificaba con interpretaciones legalistas de las Escrituras".
Frente a ello, Jesús "reconduce a sus interlocutores a las exigencias del amor". Así, "les recuerda que el Creador quiso que mujer y hombre fueran iguales en la dignidad y complementarios en la diversidad, para poder ser el uno para el otro una ayuda, compañía, pero al mismo tiempo un estímulo y un desafío para crecer".
Para ello, "sin medias tintas", es necesario una "entregra recíproca" y plena, destinada a durar "no “hasta que me apetezca”, sino para siempre, acogiéndose de manera recíproca y viviendo unidos como “una sola carne”". "Por supuesto, esto no es fácil, y requiere fidelidad, también en las dificultades, respeto, sinceridad, sencillez", recordó el Papa, pero también "estar abiertos a la confrontación, a veces a la discusión, cuando sea necesario, pero siempre dispuestos para el perdón y para la reconciliación".
"Recomiendo: ¡reconciliaos siempre, entre marido y mujer, después de los momentos de discusión, siempre, antes de ir a dormir!", proclamó el Papa, porque "la guerra fría del día después es peligrosa". "Lo importante es no irse a dormir sin haber hecho la paz", improvisó, para después pedir a los esposos "estar abiertos al don de la vida, de los hijos, que son el fruto más hermoso del amor, la bendición más grande de Dios, fuente de alegría y de esperanza para cada hogar y para toda la sociedad".
"Hagan hijos, hagan hijos", volvió a improvisar, revelando cómo ayer, durante la misa con la Gendarmería vaticana, un oficial llegó "con ocho hijos".
"El amor es exigente, sí, pero es hermoso y cuanto más nos dejamos implicar más descubrimos en él la verdadera felicidad", incidió el Papa, quien formuló las ya clásicas preguntas dominicales: "¿Cómo es nuestro amor? ¿Es fiel? ¿Es generoso? ¿Cómo son nuestras familias: están abiertas a la vida, al don de los hijos? Y en nuestras comunidades, ¿sostenemos a las familias, especialmente a las más jóvenes y a las que están en
dificultad?".
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