I Jornada de Espiritualidad y Discapacidad Intelectual
Espiritualidad sin barreras: un derecho de todos
"Formar a los mejores para el mundo independientemente de su situación personal"
(Universidad Loyola).- La Universidad Loyola y la Fundación Alalá han entregado hoy tres becas a estudiantes del IES Polígono Sur y el IES Ramón Carande, para que puedan continuar con su formación académica e iniciar los estudios de grado el próximo curso en la Universidad Loyola.
El acto, celebrado en el Campus de Sevilla, ha contado con la participación de Fabio Gómez-Estern, rector de la Universidad Loyola; José María Pacheco y Blanca Parejo, presidente y directora de la Fundación Alalá, respectivamente, y Javier López de Pablo, director de Comunicación, Relaciones Institucionales y Marketing de la Universidad Loyola. Hasta la fecha, las Becas Loyola-Alalá han ayudado a continuar con sus estudios superiores a 27 jóvenes del Polígono Sur. Hasta la fecha se han graduado un total de 6 estudiantes becados por Loyola y Alalá.
Gracias a las Becas Loyola-Alalá, el próximo curso académico 2024/2024, Chayma Harkaoui Labib cursará el grado en Educación Primaria; y Alicia Barje Fulgencio y Houda Ahmache estudiarán el grado en Biotecnología.
“Este tipo de iniciativas dan sentido a nuestro objetivo de formar a los mejores para el mundo, independientemente de su situación económica o personal. Estar junto a los jóvenes es una de las preferencias apostólicas de la Compañía de Jesús, por lo que estas becas con las que llevamos casi diez años son una muestra de nuestro compromiso social como institución jesuita”, ha explicado Fabio Gómez-Estern. La Universidad Loyola y la Fundación Alalá llevan concediendo estas becas desde 2016 con el objetivo de que cualquier estudiante, con la adecuada preparación académica, tenga la oportunidad de estudiar un grado universitario sin que los recursos económicos sea una limitación.
José María Pacheco, por su parte, ha resaltado durante el acto de entrega que “desde la Fundación Alalá apostamos por la educación porque es lo único que nos iguala a las personas. Gracias a la Universidad Loyola por continuar un año más y contribuir junto a Alalá a la educación y formación del Polígono Sur”, durante el acto de entrega.
Con esta iniciativa, ambas entidades apuestan por desarrollo cultural y profesional de los colectivos más desfavorecidos. Además, se busca que los nuevos estudiantes se conviertan en referentes para sus compañeros y les motiven para alcanzar sus objetivos académicos y profesionales.
La beca no solo cubre el importe de la matrícula y los derechos de enseñanza, sino que también contempla un plan de tutela en el que participan un profesor del grado que se estudie, un mentor asignado para el acompañamiento y un alumno que le ayudará en su plena integración.
Para mantener la beca, los jóvenes beneficiarios deberán cumplir las obligaciones académicas establecidas por la Universidad, entre ellas, superar el 50% de los créditos matriculados, la puntualidad y asistencia al 70% de las clases como mínimo y tutorización continua de los responsables asignados.
También te puede interesar
I Jornada de Espiritualidad y Discapacidad Intelectual
Espiritualidad sin barreras: un derecho de todos
Del 2 al 4 de octubre, abordarán la figura del maestro dominico y su legado
Medio centenar de ponencias celebrarán en la UPSA los 800 años de magisterio de santo Tomás de Aquino
Dentro del programa Especialista de la Universidad Pontificia Comillas
CONFER organiza unas Jornadas de administración sobre la gestión de los bienes eclesiásticos
Una propuesta global de la OIEC para recuperar el "sabor" de la educación
Educación Católica y Pacto Global: integrar la IA sin perder valores
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma