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El prelado recibe varios obsequios por parte del clero con motivo de su cumpleaños
(Agencia FLAMA).- En la diócesis de Terrassa, no ha habido ninguna celebración de la Semana Santa como la de este año en sus poco más de veinte años de historia. Este Martes Santo, en el marco de la Misa Crismal que se celebra anualmente a las once de la mañana en la basílica del Santo Espíritu de la ciudad egarense, todos los sacerdotes y diáconos participantes —en el año 2024 fueron 75 y 12, respectivamente— también han podido celebrar el setenta y cinco aniversario de su obispo, Salvador Cristau (Barcelona, 1950), que tendrá que actuar como rige el Derecho Canónico presentando su renuncia como padre de la Iglesia de Terrassa ante el papa Francisco.
Esta ha sido, sin embargo, una celebración “en la que se le ha felicitado con gozo, pero en la que no se le ha dado las gracias por el trabajo que deje de hacer”, como argumenta el vicario general del obispado, Fidel Catalán, aludiendo a que “Cristau aún no se jubila y, por tanto, continuará más tiempo en activo”.
El barcelonés, que en el día de su cumpleaños ha comido acompañado del clero de su diócesis y ha recibido varios obsequios con motivo de esta celebración, fue nombrado por el Papa argentino como obispo de Terrassa en diciembre de 2021 y tomó posesión dos meses más tarde. En aquel contexto, en la Iglesia catalana quedaban por cubrir, por diferentes motivos, la vacante de la diócesis de Solsona con la renuncia de Xavier Novell, y la de Girona, puesto que Francesc Pardo había presentado su renuncia al hacer los 75 años.
Después de tres años, en el episcopado catalán Cristau se posiciona como uno de los cuatro prelados que se sitúan en la rampa de salida tras presentar su renuncia, junto con el arzobispo de Urgell, Joan-Enric Vives, quien hizo 75 años en julio de 2024, si bien ya conozca el nombre de su sucesor, el obispo coadjutor Josep-Lluís Serrano; el arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, que hará 79 años el próximo Lunes de Pascua, y el obispo de Lleida, Salvador Giménez, que hará 77 el 31 de mayo.
“Las personas que lo conocen más bien valoran principalmente su proximidad y la atención a cada persona, ya que se interesa por cada cual y su realidad concreta”, indica Catalán, quien ve a Cristau como un prelado que, “para los presbíteros y diáconos, ejerce la paternidad que corresponde como obispo diocesano”. “Es sensible en el mundo de la pobreza y la vulnerabilidad y es próximo al mundo ecuménico —continúa el vicario—, mientras que los jóvenes lo quieren mucho, es de trato sencillo y apacible, próximo y elegante, y hace de pastor con un estilo propio”.
Este será un cumpleaños que Salvador Cristau, quien fue obispo auxiliar de la diócesis de Terrassa desde 2010 hasta 2021, a la sombra del actual arzobispo de Sevilla José Ángel Saiz Meneses, tendrá que digerir mientras preside los actos litúrgicos más destacados de la Semana Santa de este año, como por ejemplo la Celebración de la Pasión del Señor, que volverá este Viernes Santo por la noche a la Catedral de Terrassa.
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