La Plenaria de noviembre vendrá marcada por la elección del vicesecretario general de Asuntos Económicos
¿Es Alfredo Dagnino el 'tapado' para sustituir a Barriocanal?
Obispos y vicarios evalúan el itinerario pastoral trazado en febrero en Ávila
(Diócesis de Salamanca).- El obispo de la Diócesis de Salamanca, Mons. José Luis Retana, junto al vicario general, Tomás Durán, el provicario general, Antonio Carreras, y el vicario de pastoral, Andrés González, han participado en Ciudad Rodrigo en el Encuentro de Verano de Obispos y Vicarios de Iglesia en Castilla.
Un rencuentro anual que ha reunido los días 17 y 18 de julio en Miróbriga a representantes de las nueve diócesis que integran la también denominada Región del Duero: Valladolid, Salamanca, Zamora, Ávila, Segovia, Palencia, Burgos, Osma-Soria y Ciudad Rodrigo, que esta ocasión actuó como anfitriona. Entre los participantes se encontraban también el cardenal arzobispo emérito de Valladolid, Mons. Ricardo Blázquez, y el obispo emérito de Ávila, Mons. Jesús García Burillo, quien durante tres años fue además administrador apostólico de la Diócesis de Ciudad Rodrigo.
En la primera jornada, los 28 participantes evaluaron el Encuentro de Obispos, Vicarios y Arciprestes celebrado en Ávila el pasado mes de febrero, y aprovecharon la ocasión para presentar el documento-puente que guiará el trabajo en las diócesis basándose en las conclusiones de ese último encuentro, con vistas al próximo curso. En esa reunión abulense se trazó un itinerario de tres años para renovar el estilo pastoral, adaptándolo al contexto social, demográfico y eclesial actual.
Durante el encuentro, el Arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello, explicó que este proceso de tres años «sigue el aliento sinodal presente en toda la Iglesia y queremos que culmine en una asamblea eclesial en febrero de 2026».
Iglesia en Castilla responde así a la llamada del papa Francisco en Evangelii Gaudium para una conversión pastoral que transforme tanto el estilo de los evangelizadores como las estructuras evangelizadoras. Mons. Argüello destaca que «la comunión de las iglesias, de la Iglesia en Castilla, trata de ayudarnos a algo que vivimos en cada una de nuestras diócesis, y así juntos, poder vivir este camino de discernimiento”, siguiendo las pautas del Papa: “reconocer, interpretar, elegir y vivir juntos este proceso”. Añade que “luego cada diócesis, cada Iglesia particular tiene su propia responsabilidad, pero en este camino compartido tratamos de ayudarnos”.
Dentro de ese itinerario establecido, en el primer trimestre pastoral (de octubre a diciembre), se pretende acoger las conclusiones del encuentro de Ávila y profundizar “en las llamadas que estamos percibiendo del Espíritu del Señor” para avanzar “en la conversión pastoral, los estilos pastorales, y la conversión de las estructuras evangelizadoras, acogiendo también lo que la Iglesia Universal en el Sínodo nos pide: hacer esto juntos”, sostiene el arzobispo de Valladolid.
Entre otras acciones, se propone, en esta primera fase, que el trabajo realizado tradicionalmente por presbíteros, arciprestes y equipos sacerdotales de cada uno de los arciprestazgos se extienda también a laicos y consagrados, utilizando los consejos pastorales o de los grupos que han estado trabajando en el Sínodo. Mons. Argüello considera que “Lo más importante que deberíamos hacer es ayudar a caer en la cuenta de hasta qué punto hay una convergencia entre las situaciones diocesanas, este proceso de la Iglesia en Castilla y el proceso sinodal de la Iglesia Universal: vivir una comunión misionera”.
El arzobispo de Valladolid insistió en que Iglesia en Castilla es, ante todo, «una mesa de comunión, de compartir, de poner en común lo que en unos y otros sitios vivimos, y ver en qué medida este ejercicio de compartir, de comunión, puede ayudarnos a hacer algunas cosas en común».
Durante la primera jornada, los obispos y vicarios también asistieron a una ponencia del decano de la Facultad de Derecho Canónico de la UPSA, José San José Prisco, sobre los ‘Nuevos retos de la pastoral parroquial’. Y por la tarde, participaron en una sesión de trabajo por grupos. Concluyendo la jornada del miércoles con una visita guiada a la Catedral.
En la jornada del jueves, los participantes se han desplazado hasta el Yacimiento arqueológico de Siega Verde, catalogado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, para contemplar el conjunto de representaciones de arte paleolítico al aire libre más importante de la península Ibérica. Junto a las orillas del río Águeda, los obispos y vicarios se han interesado por la cultura y modo de vida paleolítica.
Después, han regresado a Ciudad Rodrigo, donde han realizado una visita guiada por el casco histórico, concluyendo este encuentro estival con una comida fraternal.
También te puede interesar
La Plenaria de noviembre vendrá marcada por la elección del vicesecretario general de Asuntos Económicos
¿Es Alfredo Dagnino el 'tapado' para sustituir a Barriocanal?
El prelado se sintió mal durante la noche, y los servicios médicos no pudieron hacer nada
Fallece, de un infarto fulminante, José Antonio Álvarez, obispo auxiliar de Madrid
En el marco del acto por el Trabajo Decente
Homenaje a Juan Mari Lechosa, militante de la HOAC, "fe encarnada y compromiso obrero"
La ceremonia es la primera presidida por el nuevo obispo de Lleida, Daniel Palau
Devoción y memoria: la Catedral de Lleida acoge la ofrenda de los descendientes del beato Francesc Castelló
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma