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Martínez Varea recuerda a los políticos que "la paz debería ser hoy su principal prioridad"
"Cuando hace años ya el papa Francisco decía que estábamos en una guerra mundial a trozos, a mí, y quizás a más gente, nos pareció una afirmación desproporcionada. Sin embargo, la realidad actual -cada día vamos a peor- nos muestra que no era una exageración y que estamos en un escenario de guerra muy preocupante, en Europa y en el cercano Oriente".
Abilio Martínez Varea, obispo de Osma-Soria, dedicó buena parte de la homilía de la misa en honor al patrón de la ciudad, San Saturio, celebrada este 2 de octubre en la concatedral de San Pedro, de Soria, al tema de la paz, recordando que "cada día contemplamos con inquietud los muchos conflictos abiertos en el mundo, pensemos en Ucrania y en el Próximo Oriente".
Recordando las peticiones que le hizo al santo durante la visita que el pastor efectuó a la ermita de San Saturio con motivo de la restauración de las pinturas murales de su capilla, Martínez Varea recordó los deberes ineludibles de los políticos en este crucial tema, pero también el de cada uno, máxime si se confiesa seguidor de Cristo.
"Poner fin a la guerra es un deber de los responsables políticos a través del diálogo y de las negociaciones. La paz debería ser hoy su principal prioridad", señaló en la homilia. Pero, añadió, "las estructuras no son las únicas causantes de la guerra. La paz es también una responsabilidad personal".
En este sentido, afirmó que "nosotros mismo tenemos que ser personas pacíficas, no agresivas ni con las palabras ni con nuestros actos, respetando a todas las personas por el hecho de ser personas", porque "en el ser humano reside una dignidad infinita, y para los cristianos, además es hijo e imagen de Dios".
Recordó el obispo soriano que también le hizo otra petición a San Saturio, esta "por los gobernantes y las diversas instituciones sociales, también la Iglesia, que formamos parte de la sociedad actual".
A todos ellos les demandó "reflexionar sobre el papel que deben desarrollar los representantes de las instituciones y los organismos encargados de guiar a la sociedad civil", convencido de que "todos debemos incrementar nuestro compromiso para que vayamos hacia el bien común".
Ofreció para ello el obispo dos textos en los que buscar orientación: el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia -"libro muy recomendable", dijo-, donde "se describe el bien común como consecuencia de la dignidad e igualdad de las personas", y Fratelli tutti, -"una encíclica preciosa"-, donde el Papa habla de la “caridad política”, que, subrayó Martínez Varea, "es la política buena, verdadera y grande, la que se dirige al bien común, esto es, a buscar que haya condiciones sociales donde todas las personas podamos desarrollarnos". "Amor y política, por lo tanto, van siempre unidos y cuando se separa, vence el egoísmo", subrayó.
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