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"Hemos de reconocer que la Iglesia no lo ha hecho bien siempre en este tema", reconoce Prado
La Diócesis de San Sebastián ha puesto en marcha un programa de formación obligatorio para «todos los agentes de pastoral», entre ellos sacerdotes, catequistas y profesores de Kristau Eskola, para prevenir y proteger a los menores y personas vulnerables ante cualquier posible caso de abuso sexual.
El obispo, Fernando Prado, ha informado de la existencia de este programa «pionero» en una rueda de prensa que ha ofrecido este lunes en San Sebastián para presentar la Carta Pastoral que dirige a sus feligreses con motivo del Año Jubilar 2025.
En la extensa misiva, que se extiende a lo largo de 36 páginas, el prelado donostiarra dedica uno de sus 131 apartados a los casos de abuso sexual denunciados en la Iglesia que, según asume, han debilitado la «credibilidad de la institución».
«Hemos de reconocer que la Iglesia no lo ha hecho bien siempre en lo que concierne a este tema, y que las víctimas no se sintieron escuchadas, reconocidas y atendidas», señala en su escrito.
En este mismo sentido, Prado ha recordado hoy que en Gipuzkoa «la Iglesia ha perdido perdón», ha recorrido un camino y tiene un «compromiso muy grande» para evitar que esto vuelva a suceder a través, por ejemplo, del programa ‘Arduratuz’, impulsado por la diócesis, por el que pasarán todos los agentes de pastoral, también los monitores. Un programa que, apuntó, "es ejemplo de que no nos quedamos parados, sino que hacemos lo que está en nuestra mano".
Desde que fue ordenado obispo ha examinado los archivos de la diócesis y ha encontrado «seis denuncias en los últimos cincuenta años», aunque ha admitido que habrá más casos
Se trata, en definitiva, de aprender de la «mala experiencia propia» para ayudar a la sociedad, ha señalado Prado, quien ha recordado que desde que fue ordenado obispo ha examinado los archivos de la diócesis y ha encontrado «seis denuncias en los últimos cincuenta años», aunque ha admitido que habrá más casos. “Está bien que pidamos perdón. Es necesario. Pero no es suficiente. Tenemos que poner todo de nuestra parte para que esto no vuelva a repetirse", recalcó.
Ha vuelto a pedir, una vez más, que se supere la «foto fija» que relaciona siempre a la Iglesia con la pederastia y ha insistido en que, lamentablemente, los abusos ocurren en distintos ámbitos: «en la Iglesia, pero también fuera de ella».
Ha remarcado que hay que hacer lo posible para que esto no vuelva a suceder, aunque ha asumido que seguirá habiendo algún caso «esporádico». «Ojalá lo evitemos», ha concluido.
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