Hazte socio/a
Última hora:
Novedad muy novedosa

Convivium

Compartimos mesa y mantel. No es lo mismo comer porque estamos juntos que juntarse para comer. La comensalidad hace parte de la convivencia, del convivium y de la fiesta. Les da densidad. Durante todo el día, cada uno sintió el abrazo, la sonrisa y la confianza de todos, y todos los de cada uno, como un regado, como un don, cargado de años o suspendido sobre la nave del desierto de la inocencia. Comimos, reímos, bailamos lloramos por dentro rumiando recuerdos. Tal vez no haya nada más denso que esos momentos de alegría, añoranza y tristeza mezclada, de tal manera imbricadas, que cada una forma parte de las otras y las otras de cada una. Como la vida misma que por momentos se agita y por momentos es tranquila como el agua de un estanque sin brisa por la que nos deslizamos como una pesada barcaza. La Xuntanza fue la ocasión para volver a estar todos juntos. Hubo gente nueva y faltó gente que había asistido siempre. Un día inolvidable. Nos prometimos volver siempre que podamos

También te puede interesar

Lo último

La inteligencia del corazón

El corazón que humaniza

Humanizar frente al sufrimiento extremo

Vergüenza universal: eutanasia

Cada duelo es único

El duelo es indomable