Este martes, con la presencia de Emilce Cuda
Iberoamérica y China. Historia, retos y desafíos, a debate en la Complutense
El cine a través de los ojos de la Teología
Esta obra es un “drama judicial” sin artificios, soberbio, tenso, intenso, poderoso, escurridizo y calibrado que, no abandonando por completo el género del thriller, se adhiere al postmoderno relativismo (totalitario) de la ausencia de “una verdad”, sino más bien a una “pluralidad de verdades”. Ante esto, y la riqueza de su presentación y temas, su ambigüedad (emocional) llena de pequeños enigmas nos hará pensar ya sea mientras la vemos o mucho después de dejarlo.
Hüller (a quien no conocía) es muy buena y laboriosa en todo lo que hace: desde mostrar su abatimiento y estado de alerta hasta la forma en que lo expresa facial y verbalmente, pasando por (des)tapar con un “velo” lo que quiere (des)cubrir. Milo es interesante en el papel del adolescente atormentado en busca de un sentido que nuestra mundanidad ha hecho cada vez más vago. A esto se añade el estudio de los personajes, la música sólo narrativa, la fotografía limpia y el dominio de las cámaras que, en conjunto, amplifican las referidas reflexiones.
"El estudio de los personajes, la música sólo narrativa, la fotografía limpia y el dominio de las cámaras que, en conjunto, amplifican las referidas reflexiones"
“Anatomía de una caída” disimula muy bien lo que está en el fondo de todo lo que vemos en esta película: no una ocasión excepcional, sino la triste y creciente normalidad de matrimonios que se deshacen en medio de una vida dura y hasta cruel. Para defendernos de esto, nos ponemos máscaras sobre quiénes somos (el alcohólico que nunca ha tocado el alcohol; la persona prepotente que siempre es amable; etc.) y proyectamos nuestras incoherencias sobre quienes nos desenmascaran, aunque sólo sea por ellos vivieren realmente lo que nosotros simulamos ser.
Como cristiano y teólogo, es doloroso ver las sibilinas tentaciones de esta mundanidad difusa y gaseosa, y aún más doloroso aceptar las consecuencias, a veces dolorosas, de querer resistir a esas tentaciones. Son muchos los cristianos que conozco que, ante esto (las tentaciones y el querer resistir a ellas) sumado a las mentiras que les rodean, entran en espirales de depresión, dolor, celos, envidia, culpa e incluso pensamientos suicidas. Cristianos –observo– con una profunda vida cristiana, anclados en Jesús como la Esperanza, el Apoyo, el Consuelo y la Verdad en un mundo donde la realidad se reduce a lo que se quiere mostrar, convirtiéndose en personas utilizadas, astuta y pragmáticamente, por los nuevos Pilatos.
Cada vez más somos las víctimas de personas que se dejan engañar por mentiras y luego las propagan hasta que la Libertad –que nos hace libres (para entregarnos a los demás)– ya no traiga paz a nuestros corazones. Esa Libertad llegó a abarcar, eso sí, conflictos y lágrimas, aunque también nos traiga, si somos espiritualmente sensibles a ella, la paz que sólo el Espíritu es capaz de comunicar. Pero Jesús lo vivió todo hasta la muerte en la Cruz del amor, y si llegaremos hasta ahí porque amamos, podemos estar seguros de que podremos entrar diariamente con Él por la puerta de la vida y de la alegría que intento llevar a todos.
"Cada vez más somos las víctimas de personas que se dejan engañar por mentiras y luego las propagan hasta que la Libertad ya no traiga paz a nuestros corazones"
¿No lo crees? Podéis preguntar a los jóvenes con los que trato, a petición, a veces llorosa, de tal o cual persona. Ellos no mienten porque, como yo, buscan a Dios y se dejan encontrar por Él. Es un error pensar que los jóvenes lo rechazan todo. Pero si eso ocurriera, empecemos por darles la razón hasta aclararles la razón con las únicas realidades que debemos ofrecerles: Jesús y Jesús Eucarístico. Uno a uno a uno. Durante demasiado tiempo nos han preocupado las cifras, en lugar de, como seres humanizados en y con el Señor, querer conectar a los jóvenes (y los demás) con Él en el amor.
(Francia; 2023; dirigido por Justine Triet; con Sandra Hüller, Milo Machado-Graner, Swann Arlaud, Jehnny Beth y Samuel Theis)
También te puede interesar
Este martes, con la presencia de Emilce Cuda
Iberoamérica y China. Historia, retos y desafíos, a debate en la Complutense
Más de 250 personas aplauden la representación histórica en el corazón de la Ciudad Eterna
El Misteri de la Selva emociona en Roma: “La basílica de Santa María sopra Minerva nos lo ha puesto muy fácil”
La ceremonia de entrega se celebrará el martes 30 de septiembre en la Casina Pío IV
Ya se conocen los ganadores de los premios 'Razón Abierta' de la Fundación Ratzinger-Benedicto XVI
La Doctrina social de la Iglesia frente a la desigualdad habitacional
El sagrado derecho a la vivienda
Lo último
Más allá de la dicotomía entre cuidado y curación.
Dejarse cuidar
Relación histórica y actual entre curar y cuidar.
Curar y cuidar
Sin comunidades alternativas en la periferia no habrá cambios internos. La historia lo demuestra: ninguna estructura se reforma solo por argumentos. Las reformas nacen cuando existen formas de vida creíbles que muestran que otra Iglesia es posible.
Monacato laico: renovar la iglesia dejando atrás una jerarquía enferma