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Acompañado por Toño Casado, el músico le presentó al Papa la canción 'El Bautismo', de su musical 'Malinche'
El papa Francisco tuvo la oportunidad de escuchar este miércoles, durante su audiencia semanal en el Vaticano, una de las canciones del musical "Malinche" de la mano de su compositor, Nacho Cano, y dos de sus protagonistas.
"Nuestro regalo era cantarle ese tema. El bautismo es un sacramento que no tiene una canción específica y esta sería una muy bonita propuesta para que sea más divertido", contó Cano a los medios en la emblemática plaza San Pedro acompañado de las actrices Andrea Bayardo y Ainhoa Maho.
Los tres han viajado desde Madrid a Roma, junto al sacerdote y compositor Toño Casado, para cantar durante unos minutos "El Bautismo", uno de los temas centrales de su musical, inspirado en la historia de amor entre la indígena Malinche y el conquistador Hernán Cortés.
"Es la canción que se interpreta en el primer bautizo masivo a mujeres, que fue el de Malinche", detalló Cano tras un encuentro que definió como "muy espiritual" y en el que el Papa se dio cuenta "al instante" de que "estaba pasando algo" al verle aparecer con las cantantes.
El exintegrante de Mecano recordó que ya se reunió en otra ocasión con Francisco, un pontífice "muy cercano" y del que destacó que, por fortuna, es hispanohablante. "Malinche habla del encuentro entre dos culturas, el nacimiento del mestizaje y del cristianismo en América y de todo lo que significó en la evolución de nuestro idioma y de nuestra cultura -destacó Cano-. Y transmitirle ese mensaje es mucho más fácil que si fuera alemán o polaco".
Del pontificado de Francisco destacó que haya dejado de lado "la parafernalia" para ir al "corazón" y a la "esencia" del mensaje de sencillez de Jesús: "Ama al prójimo como a ti mismo y déjate de rollos ¿no?".
"Hay una tradición en la Iglesia como más rancia, por decirlo alguna forma, que se le opone", admitió, pero "estamos con él a tope".
El viaje de Cano hasta la Santa Sede no ha durado más de 24 horas, pues debe regresar a Madrid, donde "Malinche" suma ya "casi 300 funciones en las que la gente puede ver esto encima del escenario y entender un poco más de nuestra cultura, de lo que es México y sentirlo".
El espectáculo se inauguró el año pasado en las instalaciones de IFEMA en Madrid, pero comenzó a fraguarse hace doce años, cuando Cano se trasladó a vivir a Miami (Estados Unidos), y estudió la historia de Malinche, considerada la primer intérprete entre indígenas y españoles, una de las mujeres más destacadas en la historia de América.
Al narrar los orígenes del mestizaje y la conquista de México, la obra no ha estado exenta de polémica, aunque Cano no le da más importancia: "Si haces las cosas con corazón y tienes un objetivo, que al final es que la gente entre al musical y salga con una sensación de elevación, de fuerza de que la vida la puedan enfrentar con más energía".
"También tuvo críticas 'Jesucristo Superstar' y el propio Jesucristo ni te cuento, que lo crucificaron", señaló en el Vaticano.
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