Extraido de "Trama divina, hilvanes humanos" (Ed. PPC)
Hemos hecho lo que teniamos que hacer... dejar a Dios ser Dios.
Tu eres mi Padre... Yo te quiero
Torrente de emociones
Todas las emociones pasadas, presentes, e incluso, contradictorias, me inundan.
Alegría de verte, a ti mi padre. Amor, mucho amor en el corazón, tanto que hasta duele.
Miedo a la traición, al rechazo, al abandono, a la mentira, que he sentido durante tantos años y del que he querido huir con tantas ganas.
Preocupación por ti, por tu sufrimiento, tu soledad mal percibida, el riesgo a la recaída, ...
Inseguridad, cómo estar, cómo tratarte, cómo ayudarte…, sí, en mi interior quisiera salir corriendo para protegerme. Y, a la vez, abrazarte y decirte, aquí estoy, puedes contar conmigo.
Agradecimiento, por todo lo que me enseñaste, directa e indirectamente. Porque recuerdo amor y risas antes de la tormenta, recuerdo tus miedos y ansiedades, y ahora, siendo adulta puedo entender por qué.
Por qué escapabas de una vida de sufrimiento, sacrificio, deudas, responsabilidades, problemas familiares, y te ahogabas en el alcohol, para anestesiar, olvidar, desconectar, aliviar...
Pero, esas experiencias te han hecho grande, muy grande, te han abierto los ojos a lo esencial, a lo que de verdad importa.
La vida es dura, pero tú puedes, solo tienes q confiar y dejarte llevar.
Confía y suelta.
Tranquilo.
Todo ha sido cómo tenía que ser, todo está bien cómo está y todo será cómo tiene que ser.
Ansiedad, tengo ansias de ayudarte, para que no sufras, para q veas, que es tu momento de Gloria, limpio, sin adicción, con toda tu experiencia y sabiduría, porque te mereces vivir tranquilo, en Paz.
Mirar hacia atrás, observar tu largo camino, lleno de espinas y logros, y sentir la satisfacción de haber triunfado, al recuperar tu vida.
Tus arrugas, marcas del tiempo, el necesario para gestionar, digerir, aprender. Tu cansancio, tus dolores, signo de tener que tomarte tu tiempo, de respetarte y amarte.
Tus heridas del corazón, las que te han forjado y gracias a las cuales valoras la simplicidad, la tranquilidad, la luz, una sonrisa....
Orgullo, sobre todo siento orgullo, al verte derecho, sonriendo y ayudando. Tu buen humor es la mejor medicina para ti y los q te rodean.
Sólo quiero que sientas lo mismo, orgullo de ti mismo, paz en tu corazón y alegría en tu alma.
Con amor. Siempre contigo. Tu hija.
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