Me preguntan si no voy a sacar reflexión sobre la vida consagrada para este domingo, dos de febrero, fiesta de la presentación. Respondo que este año me pongo a la escucha de una Mujer que está llena del Espíritu hasta en el nombre, Paloma Castro, carmelita Vedruna en el barrio de la Suerte de Saavedra, junto a Pilar, cumpliendo aquello de dos en dos... En el octavario de la unidad tuvimos una celebración encuentro de testimonios, donde tres personas respondieron al lema de la semana :"¿Crees esto?. Un joven migrante, una profesional médica y una religiosa mayor (Como Ana la profetisa) que está en el templo de su barrio a pie de calle y de vida. Yo me quedé extasiado con su credo de vida y creo que no hay mejor modo de celebrar la jornada de la Vida consagrada que contemplando este compartir de esta mujer más sabia que anciana (80 años) .
Tienen miedo y se esconden, en EStados Unidos y aquí. No es para menos, la ley se presenta como puño y fuerza para echarlos fuera. Se les necesita, los usan pero los persiguen y los acorralan. No hay claves para lo humano en el ejercicio de las leyes, el poder no se entiende como servicio al bien común. Cada uno se atrinchera en sus riquezas y seguridades y está dispuesto a matar y dejar morir . Pero los sencillos no entienden las normas así, las cumplen de otra manera y generan vida, a veces, sostienen hasta a los que los persiguen y amedrantan.
El gesto del Papa Francisco de querer dedicar una fiesta dominical a la Palabra de Dios, tiene un valor de llamada a considerar con radicalidad lo que ha de ser la Escritura en la vida del creyente y en las comunidades, así como en la Iglesia entera. Una vez que en Cristo la Palabra se hizo carne, no hay otro modo de ser creyente cristiano que no pase por la palabra vivida, interpretada y acogida en el propio existir personal y comunitario.
¿Crees esto?... ha sido el interrogante transversal de este octavario en el que celebrábamos los 1700 años del credo niceno. En la celebración diocesana realizada en Badajoz, oramos y celebramos en una vigilia en la que pudimos contemplar cómo el credo es una cuestión de vida. Contamos con la palabra y testimonios de cristianos diversos, de iglesias distintas y situaciones plurales que nos hablaron de la vida de su credo, o si queréis del credo de su vida. Hoy os traigo el testimonio confesante de esta mujer profesional, madre, esposa, catequista, cirujana, del movimiento de profesionales cristiano. Para que oremos a la luz de su credo que es el credo de los cristianos.
En el octavario me voy enriqueciendo con las reflexiones de sacerdotes y laicos de mi diócesis que creen y muestran su disponibilidad para el trabajo ecuménico. En esta ocasión os traigo la aportación de Leonardo Terraza en la celebración ecuménica en los Santos de Maimona. La había preparado con el Pastor de una pequeña comunidad eclesial de la Iglesia evangélica presbiteriana, para orar juntos.
Ayer celebramos una oración solemne en el templo jubilar de la Inmaculada Concepción en Villanueva de la Serena, en el convento de las concepcionistas. Fue realmente un momento de adoración, silencio, canto, contemplación junto a las hermanas. La vigillia muy preparada por el sacerdote Nicomedes Silos Montero y participada por personas sencillas de la feligresía, con jóvenes que lo auxiliaron en la liturgia. Para mí fue una verdaera Betania de descanso, sosiego, fraternidad, mirada profunda y oración. Me llamó la atención la reflexión preparada para contemplar la escena de Martay María, y el sentir de esas "Betanias" que todos necesitamos y que nos conducen a la unidad. Os hago partícipes con alegría para que tambén vosotros podáis sentir la emoción y la profundidad que yo tuve junto a ellos en Villanueva. Gracias.
¿Que bienes nos vienen con esta gracia? Así preguntaba el catecimo en su tintineo de interrogantes y respuestas. Hoy deberíamos hacernos la misma pregunta ante el tema de la migración y nuestra actitud ante ellos en nuestra sociedad y entre nosotros como cristianos.
LLegar a la alegría en lo sencillo de lo ordinario y poder celebrarlo juntos es algo que nadie nunca te podrá quitar. Así es en la vida, como decía Jesús, al darle gracias al Padre por aquellos que habían descubierto a Dios en lo diario, en lo pequeño, en lo realmente posible incluso en los mayores límites. No os perdáis este hecho de vida que a mí me encandiló y que lo traigo a colación cuando veo que Jesús en el evangelio no hace más que facilitar la vida, la bondad, la bendición, la paz... y hacerlo en aquellos que están a su lado en el silencio de lo más cotidiano y al borde de los caminos.
Ante la realidad dura y crítica de los acontecimientos, el pueblo suele estar siempre en expectación, no puede dejar de preguntarse qué es lo que va a ocurrir. Los ojos se fijan en aquellos que pueden ser salvadores de la situación, buscan redentores. La esperanza necesita dónde sujetarse para no darse a la confusión y el desaliento.
El día de Reyes en la vida de un cura entre rural y urbano. Detalles de interpelación y de luz que me despiertan en el quehacer ministerial. Entre la gentilidad de una cultura rampante de la que formo parte y la fe de los sencillos y los humildes que también me rodea. Deseando volver a lo verdadero y auténtico por un nuevo camino. Homenaje a Isabel Rodríguez de Almendralejo y abrazo a su familia.
- ¿Isabel, has amado mucho?
- “Todo lo que he podido”
- ¿Y te han querido?
- “A rabiar, Señor, hasta el último suspiro. Sigue bendiciéndolos.”
Con todos los migrantes que habitan nuestra tierra y con los que no llegaron. La Epifanía nos invita a despertar y reconciliarnos con lo más propio de lo humano que es la búsqueda, la pregunta, el interés por la verdad y lo auténtico de la vida, aunque nos gastemos en ello. La vida no se puede guardar, necesariamente hay que gastarla y lo mejor para hacerlo es vivir despiertos en la inquietud de los que desean novedad y plenitud.
Un compañero sacerdote me habla de su vulnerabilidad y debilidad en el camino de la fe y del ministerio, lo hace confiado en la Luz de la Palabra y en la fuerza del Dios que le fundamenta. De este modo se hace testigo de verdad y de comunión. Yo me identifico con él y entiendo la clave del bautista ante el que es la Palabra, la Luz y la Vida. Gracias hermano por poner palabras a tus sentimientos profundos y darme luz con ellas. Somos testigos de la Luz de que nos envuelve y alumbra en nuestra debilidad y vulnerabilidad.
A Jesús, el deseo de lo profundo le llevará a vivir su ser familia de un modo absolutamente nuevo, a romper esquemas fijos para abrir otros modos, claves de vivir y de ser en un horizonte de universalidad y de amor. Por eso, acaba en una vida pública rodeado de todos los que son su madre y sus hermanos, los que escuchan la Palabra de la vida y se abren a ella en cualquier circunstancia, como hizo María y José. Es lo que nos propondrá a nosotros para una mirada de luces largas y de esperanza total en el caminar de nuestra sociedad.
Ser hijo de Dios, razón para la locura de la alegría, por el rio de sentido y verdad que viene en esas venas de amor tan paterno como materno, en la adopción definitiva entre el pesebre y la cruz, lugares donde la ternura y lo vulnerable se abrazan, la tierra y el Espíritu se glorifican.
Una mujer alentada por la buena noticia de su prima, que vive en la montaña en un pueblecito judío, se pone en camino, aprisa y va a llevar el cuidado y la ternura de su persona para acompañar y fortalecer un momento que va a ser de vida. Ahora todo se deja aparte para poner en el centro a la que en su debilidad va a ser madre. Lo hace María está esperando al Señor de la vida en su propio vientre, preanuncio del que ha venido no a ser servido sino a servir.
Las cuestiones centrales de lo humano siempre han contemplado las preguntas sobre lo que somos, nuestras raíces, nuestro futuro; y ahí enraíza la problemática del “ethos”, con transversalidad antropológica. El quehacer de la vida es central para aquello que deseamos ser en el horizonte de sentido. La pregunta a Juan, en ese momento de confusión y dificultad, desde todas las instancias de lo humano, es de vital importancia para los que se acercan. El profeta llama, con sencillez, a la coherencia con el bien interno de sus profesiones, mandamientos básicos y universales de justicia y dignidad, pero ante la expectación del pueblo, aclara que la razón del ser y el hacer no está en estos consejos de conducta y códigos deontológicos, sino mucho más allá. Hay que prepararse para adentrarse en el bautismo de Jesús de Nazaret. Se trata de una revolución insospechada y radical que está apareciendo y el Bautista la siente muy próxima. Alguien llega con la fuerza del Espíritu Santo y el fuego del amor inapagable. Será un momento de opción necesaria, de apuesta por la vida, por el evangelio, o por la muerte, la destrucción. Cristo nos llevará a planteamientos que más que éticos serán de vida como alternativa a la muerte, decisiones de fundamento y raíz. Dios no tiene alternativa, el absoluto no juega a contrarios, se ofrece frente a la nada, o Dios o la nada, aunque esta sea el dinero, el placer o el poder.
Acaba de salir a la luz el trabajo que he realizado desde el seguimiento de los evangelios dominicales y de solemnidades de ciclo C, recién inaugurado. Vuelvo sobre la vida y la palabra, hilvanados para la trama de la salvación. Pero sobresale la belleza, riqueza literaria y profundidad del prólogo que ha escrito mi querido Álvaro Mota Medina. Su mirada profunda y generosa le ayuda a ver mucho más de lo que yo creía haber alumbrado en mis reflexiones y selección de hechos de vida. A mí, que soy el autor, me embelesa y voy recogiendo por todos sitios las alabanzas de los que lo leen. Qué suerte tener al lado personas así.
La intrepidez de Dios no tiene límites en su mirada y proyección en la historia de lo humano. Siempre está en juego con la libertad y con un respeto absoluto hacia ella. La invitación de lo divino siempre es en el marco de mayor libertad a los que les pide colaborar con Él en el proceso de la historia de la salvación. Además, en la localización de sus personas preferidas no hay límite alguno; es sorprendente cómo va llamando desde lo que podría ser contrariedad y escándalo en la época, niños, adultos, hebreos, paganos, esclavos, libres, hombres, mujeres. Su promesa y su proyecto siempre causando revuelta y movimiento, con mirada y perspectiva de novedad liberadora y salvífica. Así fue también con María, no podía ser menos.