Nada hay más fecundo y eficaz que la confianza en la providencia. La aceptación profunda de Dios como don y promesa de sí mismo para nosotros. Si mínimamente llegáramos a entender el misterio del amor de Dios hacia nosotros, si nos acercamos con apertura al Cristo que viene a nosotros haciéndose pan, nuestra vida estaría llena de alegría y júbilo aun en medio de la dificultad y del dolor. La fe verdadera sólo nos empuja a dejarnos hacer por la vida y la palabra que la ilumina. Nadie nos pide salir de la vida sino entrar en ella descalzos, con la mirada y el corazón de nuestro Dios, para hacer sencillamente lo que tenemos que hacer porque el interior habitado nos dará los sentimientos y el poder que nosotros por nuestra propia fuerza no podemos alcanzar. El reto de dejar a Dios ser Dios en nosotros, con eso bastaría.
Uno de los gozos que puede tener un hijo es ver a su madre rodeada de amigas con las que comparte y celebra la vida con la mayor sencillez y con gran alegría. Mi madre vino a vivir conmigo a Badajoz, dejando su pueblo Granja de Torrehermosa, y en poco tiempo la ví rodeada de personas, organizadas sus relaciones por ella misma sin mi concurso. Todo un mundo de relaciones graciosas y agraciadas, entre ellas una mujer que sobresalía en el trato era Satu. Ha vivido hasta hoy ... ciento y un años. Toda una historia de amor y de humildad, callada y profunda, activa y entregada.... mujer de Iglesia y de Barrio, fecunda y referetne.
Ayer vino a la Eucaristia Maria Elena con su hijo Saúl, porque Hugo fue con Sohe, la pequeña, a una fiesta de cumpleaños de una compañera de clase. Me alegré de esa invitación, ellos acaban de llegar a Badajoz, son de Venezuela. La niña lleva sólo unos días en clase y estaban muy contentos de esa invitación. Un signo de acogida y fraternidad entre los niños, ojalá fuera esa la norma en el mundo de lo humano, en el mercado, en la plaza y en la calle... hacia un nosotros más grande, sin Epulones de indiferencia y desprecio. Yo recordé una de las peticiones de la eucaristía de la mañana que me llamó la atención y que rogaba para que no "metalicemos" nuestras vidas.
Ha sido en este semana... suelo tener de fondo el evangelio y la lectura creyente del mismo en el vivir de cada día y desde ahí recibo hechos de vida que me iluminan. Recibo un watsap de un joven que participa en el equipo de ecumenismo de nuestra diócesis. El pertenece a la Iglesia anabaptista, camina con jóvenes en Cáceres y en Mérida, pero trabaja en Badajoz, cuidando a personas mayores. Hace un mes ya le llego la regularización en nuestra sociedad, tras dos años de silencio y trabajo esperando. Conoce a un joven migrane que llego menor a España ya hace casi cuatro años y que ahora está necesitado y ni corto ni perezoso se pone en acción para cuidarle y facilitarle la vida... para dar lo que él ha recibido.
"Ningún siervo puede servir a dos amos, porque o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero».
¿Qué es lo que no entendemos de esta aseveración tan lúcida?
Un año de vida compartido, de camino pastoral, de inserción y comunión con un pueblo de colonización que tiene la misma edad que yo tengo. Un lectura creyente de nuestros pasos pequeños y sencillos, de construcción en la comunidad cristiana para seguir avanzando en las claves del Reino. Me siento agradecido.
Hoy serán muchos de nuestros pueblos los que procesionarán los crucificados con el sentido glorioso de la cruz. Mi pueblo, Granja de Torrehermosa, se engalana y colorea sus calles para acoger esa luz y ese color de una imagen que transmite paz y sanación, la del santísimo Cristo del humilladero. En los tiempos que vivimos necesitamos orar ante la cruz y abrazarnos a ella con un corazón vivo y sediento de su amor y su luz.
Hoy ha sido un día de despedida de Quisca, una mujer sencilla que junto a Quico vivió su historia matrimonial y familiar en Villagarcía de la Torre, pasando su vejez en Badajoz junto a sus hijas y nietos. Su historia se convierte en referente evángelico de lo más sencillo y profundo. Ahí donde se revela el Dios de lo diario y del pueblo. Villagarcía hoy despedía en creyente a esta paisana y compañera de calle y vida. Los acordes bellos del órgano a manos de su nieto Alvaro, nos han sabido a paz, gloria y a esperanza de vida, más allá de la muerte.
¿Qué hacéis ahí mirando al cielo?... mirad la LUZ en el centro y corred la voz, que entre vosotros está el Señor. No está aquí ha resucitado y su fuerza se mueve donde quiere haciendo que los crucificados sean glorificados y liberados. La fuerza de la cruz es salvadora.
No nos engañemos a nosotros mismos ni a los demás. No hay otro modo de seguir a Jesús que la radicalidad de la cruz provocada por la vivencia de sus sentimientos en medio del mundo. Todo revestimiento y justificación de seguridades y comodidades no es de su Reino. En el momento actual estamos llamados a la sinceridad del seguimiento sin componendas.
Con motivo del "Tiempo de la creación" el pastor diocesano de Mérida-Badajoz dirige un escrito en el semanario Iglesia en Camino y alza su voz sobre los acontecimientos de los fuegos y la situación del mundo rural en nuestro país. Analiza causas y consecuencias de esta problemática y se dirige a la clase política del pais, sin dejar de llamar a los cristianos a un compromiso fuerte por el cuidado de la creación en la clave de la ecología integral con todo lo que tiene esta de compromiso por la justicia y por la paz entre los pueblos y entre los ciudadanos, y la armoniía con toda la creación. Con la delegación diocesana para la Ecología y los movimientos de acción Católica: Movimiento Rural Cristiano y Profesionales cristianos.
La iglesia está llamada a la verdad del evangelio y la disponibilidad de una libertad que no esté comprada con nada de este mundo, aunque le ofrezca éxito y seguridad.
La mayor tentación para la iglesia y el cristiano es asentarse en un cristianismo burgués. Pretender la conciliación de lo religioso con las seguridades humanas. Revestir nuestros modos y costumbres llamándoles necesidades y autocuidados no es de creyentes. Engatusar la radicalidad con el buenismo es un ataque a la verdad del evangelio; presentar el cristianismo en la comodidad de emociones cálidas sin compromiso es entrar en la dinámica que Jesús llamó del demonio cuando Pedro no quiso aceptar su mensaje de compromiso y entrega, aconsejando que cambiara su discurso evangélico, por otro más asequible.
Hoy es el día de la oración por la creación. Unidos a todos los cristianos del mundo pedimos y deseamos sembrar semillas de paz y de esperanza. Estamos en momentos de conflictos, guerras, genocidios... y , por todo ello, de mucha desesperanza y miedo. Ahora es el momento de vivir creyentemente y de volver al fundamento de lo que creemos y esperamos para recibir la fuerza del Espiritu que nos empuja a la paz y a la armonía universal de toda la humanidad y con toda la creación. Volver al Dios Creador, en el Hijo criatura, para vivir desde el Espíritu la corriente de su amor, como fundamento y como horizonte.
En la casa de ejercicios de Santa Teresa en Ávila, del 24 al 30 de Agosto, han vuelto a celebrarse los ejercicios espirituales organizados por la asociación sacerdotal del Prado de España. Han asistido cincuenta sacerdotes diocesanos de distintas diócesis españolas y han sido dirigidos por José Rodado sacerdote obrero (cura obrero en Barcelona), miembro de la asociación del Prado, consiliario del movimiento de Acción Católica Obrera (ACO) presente en Cataluña y otras diócesis, Madrid y Córdoba. Una vez más los sacerdotes se adentrado en el silencio y el trabajo del evangelio que permite leer en creyente la propia vida y el momento actual a la luz de Cristo y su Evangelio.
Cuando el otro es horizonte de nuestro existir, cuando somos por y para los otros, es que hemos entrado en la lógica del don de Dios, es entonces cuando entendemos que los últimos serán los primeros y comenzamos a romper los protocolos de antiguas alianzas que no eran de amor.
Quiénes serán los que se salven... pocos o muchos. No lo sabemos, pero el criterio con el que responde Jesús da claridad del camino de la salvación, nos habla de los que son conocidos por el Señor. El conoce a aquellos que se han abierto a su presencia en medio de los avatares de la historia, en especial aquellos que en momento de cruz han buscado con inquietud respuestas y luz en el propio Jesús de Nazaret. No hay nada en nuestra vida que sea ajeno a ese Cristo, por eso nada más importante que conocerlo a él.
Esta reflexión pasada hoy vuelve a tomar plena actualidad... es un problema continuo y sin resolver.... los pobres quedan atrás y no son urgente. Pero su vida y su trabajo es necesario para todos. Necesitamos reflexionar y concienciarnos de lo que está pasando.
“Extraña polémica con musulmanes sobre celebraciones en polideportivos: "dónde está la reciprocidad negada de los moritos con los cristianos que asesinan en nuestras iglesias dentro de su territorio".” (declaraciones de D. Jesús Sanz, Obispo de Oviedo en una red social)
Ante estas palabras - y postura pública de este pastor- no podemos permanecer en silencio y personas llenas de vida abren su corazón y su voz fraterna para manifestar públicamente el sentir de la iglesia y del evangelio. Así ha hecho Miguel, compañero en el arciprestazgo, invitándonos a la reflexión y a la acción.
Duelo ucraniano... al comienzo de una guerra loca, ahora siguen sin rumbo ni razón... se encuentran los magnates, Putin y Trumph -con camaras y escenarios en Alaska- para decidir la vida o la muerte de los pobres y los débiles. Mientras esto ocurra no hay paz y Dios no bendice esta situación. No hay más que un modo de ser creyente en este momento, la identificación con las víctimas sea en Ucrania, en Gaza... en cualquier lugar del mundo.
La importancia de saber vivir el desvivir y hacer centro de tu vida la piedra que desecharon los arquitectos... el centro de tu vivir no es otro que el conocimiento de Nuestro Señor Jesucristo y el darlo a conocer. Es Jesús el que te busca y sale a tu encuentro para que tú en la sinfonia de lo divino puedas ser un arcorde encarnado. Ahí andamos entre migrantes y en Gaudajira, gloria a Dios.