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Será un espacio comunitario de discernimiento y formación.
Con la apertura de la "Casa de Propedéutico 2025", la Iglesia de Concepción, según su arzobispo Sergio Pérez de Arce, ha creado un espacio para "el inicio de un proceso formativo en nuestro seminario, aunque sea en la etapa propedéutica. Después de varios años sin ingresos, vemos este paso con esperanza, confiando en que más jóvenes puedan integrarse en el futuro".
De este modo será un lugar destinado a quienes buscan responder al llamado del sacerdocio. Esto ocurre tras años sin nuevos ingresos al seminario, y se trata de una importante iniciativa que el arzobispo que asumió recién en julio del año pasado, calificó como un "hito". "Es un acontecimiento simbólico, pero también muy real", indicó.
Los protagonistas de esta nueva etapa son tres jóvenes que han decidido dar el primer paso en su discernimiento vocacional: Alexis Oyarce (23 años, estudiante de Arquitectura), Francisco Gallardo (26 años, sociólogo) y José Miguel Reyes (30 años, sacristán y auditor contable). Cada uno llega con una historia distinta, pero con la misma convicción de seguir su llamado.
En la celebración de apertura, el arzobispo Pérez de Arce enfatizó la importancia de fortalecer la pastoral vocacional en el contexto actual: "En los últimos años han ingresado muy pocos seminaristas en todo Chile. No se trata de que haya muchos, sino de que los jóvenes puedan plantearse esta vocación con seriedad, acompañados en su discernimiento. Es fundamental fortalecer el trabajo con los jóvenes y ofrecerles experiencias espirituales y formativas donde puedan abrirse al Evangelio".
Actualmente, el Seminario de Concepción funciona como un centro de espiritualidad donde se realizan encuentros y retiros, pero no alberga seminaristas en residencia. El último ingreso se registró en 2020, y el único seminarista restante se prepara para su ordenación tras haber pasado los últimos dos años en comunidades de la Arquidiócesis.
En este contexto, la Casa de Propedéutico cobra una relevancia especial, ofreciendo un hogar y un espacio de acompañamiento para quienes inician su proceso formativo. Durante este año, los jóvenes vivirán en la esta casa junto a sus formadores, el obispo auxiliar de Concepción, Bernardo Álvarez, y el prebítero Mauricio Aguayo.
El Seminario Metropolitano de Concepción ha sido un pilar fundamental en la formación del clero en el sur de Chile. Fue fundado en 1842, y ha servido como el principal centro de preparación para sacerdotes de la Arquidiócesis de Concepción y otras diócesis vecinas. A lo largo de su historia, ha formado a numerosos pastores que han servido en diversas comunidades, contribuyendo al fortalecimiento de la Iglesia en la región.
En Chile, la experiencia de la Casa de Propedéutico que abrió Concepción, tiene un carácter único, ya que en Santiago se realiza un proceso similar pero sin una residencia establecida para los postulantes.
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