Bernardo Álvarez siente respeto por los terroristas.
Calladito está más guapo, y es que cuando el obispo de Tenerife se empeña en atacar a los homosexuales le sale el tiro por la culata. El obispo asegura sentir respeto por todos, incluidos los terroristas.
Más vale enmarcar sus declaraciones como otro de sus errores desafortunados. Yo no siento respeto por los terroristas, pero si a un terrorista le quitas sus actos y sus ideas ya no es un terrorista. Un terrorista es una persona con ideas de matar y extender el terror sobre la sociedad con sus actos. Y a una persona la configuran sus ideas y creencias, y si es capaz de asumir unas ideas tan extremas y peligrosas a mi esa persona no me merece ningún aprecio sino el mayor de los desprecios.
sin embargo la entrevista prosigue, y ante la pregunta del periodista el obispo responde:
Resulta extraño su concepto de purgatorio e infierno. La comparación no es muy afortunada, tampoco es digna de escándalo, pero si es digna para demostrarnos que lo suyo nunca han sido los periodistas ni esos razonamientos ante la prensa. ¿Qué tiene que purgar una familia en paro? Claro que, ciertas situaciones de paro son de todo menos transitorias, y cuando pierdes tu casa y te ves obligado a emigrar a tu país como un fracasado, o a ir debajo de un puente cayendo en la exclusión social, eso si que es infernal para quien lo sufre y lo padece. Desde luego, purgatorio o transitorio no me lo parece.
La pena es que estos tienden a ser garrafales, como en aquella vez en que sugirió que ciertos jovencitos…, mejor os lo copio:
Pero eso es agua pasada que viene a confirmarnos lo que hoy parece: que el pobre Bernardo, que en el fondo se dice que es buena gente y una muy buena persona, debe evitar hablar directamente con los periodistas y someter sus comentarios a la consulta de un amigo sabio y prudente. Si lo hiciera, estoy seguro que sus declaraciones serían más ignoradas y no darían ni un titular que le repercutiese negativamente a él.