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"Un documento así, a corazón descubierto, sería impensable hace diez años"
La autenticidad de las convicciones del papa Francisco se muestra es su disponibilidad a salir del Vaticano, en terreno “neutral”, para tener un encuentro muy personal con diez jóvenes. Como el periodista Jordi Évole, uno de los directores del documental junto con Marius Sánchez, reconoce la realización tuvo plena libertad y el mismo papa, tras serle presentado el montaje, no pidió realizar ningún cambio o recorte.
Este documental levanta acta emocional de este encuentro de Francisco con jóvenes seleccionados por sus experiencias y por la pluralidad de orígenes, aunque el diálogo se realiza en castellano. El encuentro trasmite cercanía en la actitud de escucha de todos los protagonistas, sinceridad tanto del testimonio de los jóvenes como de los posicionamientos del papa y respeto mutuo en las diferencias.
Que la factoría Disney haya comenzado en la producción documental por esta propuesta es significativo. El estreno será directamente en la plataforma y la publicidad ya es insistente. El punto de vista que busca lo conflictivo atraerá públicos variados en todo el mundo. Además, el papa afronta este reto en condiciones que pocos líderes políticos, sociales o religiosos aceptarían. El resultado puede llevar a que muchos estando de acuerdo o no reconozcan el sentido de la oferta cristiana. Que como el papa reconoce tiene un centro que permanece y se incultura en los distintos momentos y lugares de la historia.
Dos opciones marcan esta propuesta. La primera es tratar los temas más conflictivos en torno a la moral y práctica eclesial sobre la sexualidad y el poder. Así afronta con contundencia la situación de las víctimas de la pederastia, aborda las cuestiones de la pornografía y la masturbación, presenta interrogantes en torno a la cuestión de género, la homosexualidad y la realidad de las personas no binarias, aborda las inquietudes feministas sobre todo en lo referente a la interrupción del embarazo y pone el foco en los abusos de poder. La segunda opción supone presentar los temas desde la vertiente existencial y humana de los protagonistas para emocionar al espectador, algo que ciertamente consigue a base de lágrimas y primeros planos.
El enfoque es novedoso ya que dentro de la cordialidad enfoca cuestiones controvertidas. No se trata de una hagiografía del papa Francisco, tampoco se dirige al público católico, sino que pretende atraer a una audiencia amplia, no solo joven pero también. El papa se le presenta en su fragilidad de un abuelo con límites de movilidad, pero con fuerte capacidad de empatía y escucha, sentido del humor y acogida afectiva. Que además propone posturas en las que sabe que hay discordancias respecto de lo que viven muchos jóvenes. Aparece, por momentos, como un encuentro entre dos generaciones muy diversas que se acercan.
Los jóvenes han sido seleccionados desde sus experiencias. Desde una víctima de abusos en su infancia hasta una feminista creyente, una exmonja que ha abandonado la fe a una joven miembro de las comunidades neocatecumenales, una joven homosexual a un chico ateo. Los jóvenes son presentados con detalles de su vida cotidiana en su propia tierra y casa, ello ayuda a que sus testimonios trasmiten vida y libertad en sus preguntas. Las cuestiones sociales como el racismo, la emigración y la pobreza se pasan de puntillas, otros problemas de los jóvenes como el paro y los bajos sueldos, los desajustes de la formación recibida, la dificultad de emancipación y vivienda, el futuro familiar o la participación política no aparecen.
Por otra parte, sus experiencias de Dios quedan fueran de campo y de guion, salvo en la chica neocatecumenal. Por ejemplo, al chico musulmán se le deja de florero y no se plantean las relaciones ateos y creyentes; salvo en una ocasión donde el papa Francisco señala como la compañía de Dios puede ser misteriosa y desconocida para la persona.
El Papa responde escuchando. Se le ve interesado y son sugerentes los diálogos cruzados entre los jóvenes. Anima en los momentos más emotivos, ofreciendo libertad y cariño (solo en ellos usa la palabra hijo/hija). Además, se posiciona en temas conflictivos al interno de la iglesia como los abusos de poder, los mecanismos de encubrimiento, la bondad de la sexualidad, el reconocimiento de las personas homosexuales, o la misericordia compasiva por encima de la norma. Igualmente contrasta y es claro en temas cruciales como el valor de la vida humana o el vínculo entre sexo, persona y amor. Siempre destaca su capacidad de acogida del sufrimiento que muchos de ellos viven o han vivido. En mi opinión, su discurso menos convincente es el que afecta a temas en torno a la mujer en la Iglesia. En este caso, la trasparencia del papa apunta a que se trata de una cuestión en maduración.
"En mi opinión, su discurso menos convincente es el que afecta a temas en torno a la mujer en la Iglesia"
Lo que confirma esta propuesta es que a partir del papa Francisco, la comunicación de la iglesia ha cogido otros derroteros. Un documento así a corazón descubierto sería impensable hace diez años. Algunas claves propias de Francisco son: abordar de frente las cuestiones por espinosas que sean, acoger la vida como viene en las personas sin juicios de entrada, así como presentar con claridad, convicción y coherencia la experiencia cristiana. Esperemos que el acercamiento que trasmite “Amén. Francisco responde” siga abriendo un proceso en esta dirección.
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